Colombia negocia que el 90% o el 93% de su canasta exportadora entre a Estados Unidos con arancel cero. Es una buena noticia. También es una noticia incompleta.
El arancel cero exige a cambio más certificación y más trazabilidad. Eso significa que el beneficio no es automático: hay que construir la capacidad de cumplirlo. El mercado más grande del mundo no regala acceso, lo vende a cambio de orden interno. Quien no se prepare para esa exigencia se queda mirando el arancel bajar sin poder aprovecharlo.
El mismo país que negocia ese acceso preferencial aparece en el puesto 33 de 46 en el índice global de jubilación. Gana en costos, gana en inversión, pierde en calidad de vida. Es el mismo patrón: atrae por precio, no por entorno. Y el precio, solo, nunca sostiene nada a largo plazo.
En Chile pasa algo parecido, pero dicho en voz alta. En la discusión del Presupuesto 2027, Navarrete, de EY, lo resumió sin rodeos: los inversionistas extranjeros quieren ver que los chilenos «también creen en su país». No piden más incentivos. Piden reglas claras y un clima que no cambie cada seis meses. El capital extranjero copia la confianza local, no la inventa.
California enseña el reverso de esa moneda. Tiene de las tarifas eléctricas más altas de Estados Unidos, solo detrás de Hawái, y es el cuarto mayor productor del país. El encarecimiento no viene de la escasez. Viene de mandatos, subsidios y costos de cumplimiento que el consumidor absorbe sin que nadie se lo pregunte. Regular con buena intención también tiene precio, y ese precio lo paga quien consume, no quien legisla.
El hilo que conecta todo esto es simple: el capital no busca solo costo bajo. Busca previsibilidad. Un arancel cero con trazabilidad exigente, un régimen de pensiones barato pero con mala calidad de vida, una tarifa eléctrica inflada por decisiones políticas: en los tres casos el precio de entrada esconde un costo de permanencia. Y el costo de permanencia es el que de verdad decide si alguien construye ahí o se va.
La computación cuántica, en otro plano, muestra la misma lógica desde el lado de quien construye. La convergencia entre inteligencia artificial y átomos neutros apunta a tolerancia a fallos recién para 2030. Nadie promete resultados mañana. Lo que hay es una apuesta sostenida sobre una tecnología todavía frágil, con la disciplina de llevarla de la especulación a la implementación. Eso es construir: aceptar que el sistema confiable no aparece por decreto, aparece por años de trabajo técnico sin atajos.
Colombia quiere resolver además el arancel del 12,5% con Estados Unidos a través del ART. AmCham lo ve como oportunidad para destrabar obstáculos comerciales. Puede funcionar. Pero el texto final, como siempre, es lo que importa: si el alivio llega al costo real de las empresas o se queda en el anuncio.
Mi conclusión es la de siempre, repetida con nuevos ejemplos esta semana: el arancel cero, el subsidio verde, la norma que promete inversión, todo eso ayuda. Pero ninguna de esas cosas reemplaza lo que el capital realmente compra, que es confianza sostenida en el tiempo. Lo barato sin entorno se abandona. Lo regulado sin mesura se encarece. Lo construido con paciencia, en cambio, resiste. Esa es la diferencia entre atraer capital y merecerlo.
Chile registró entre enero y septiembre de 2026 un superávit comercial récord de US$ 25.721 millones. El cobre, el litio y más ventas a Asia explican el salto, con la minería como motor principal de las exportaciones.
La inflación en Estados Unidos subió a 3,7% y presiona a la Reserva Federal para no aflojar en octubre. Los precios al consumidor y al productor mostraron nuevas presiones que refuerzan el argumento de una política monetaria más estricta, pese a que el mercado ya descontaba una pausa.
México no crecería más de 1% del PIB según el Paquete Económico 2027, que no sube ISR, IVA ni IEPS pero endurece cargas, retenciones, derechos y financiamiento. El costo recaería sobre los contribuyentes ya formales, mientras la deuda vuelve a ganar peso.
México acumuló entre enero y agosto de 2026 un déficit de 82.721 millones de dólares con China. Las compras mexicanas superaron por más de 9 a 1 a las exportaciones pese a los nuevos aranceles, lo que refuerza la presión de Estados Unidos sobre las reglas del T-MEC.
Chile y Bolivia firmaron cinco acuerdos sobre comercio, minería, energía, conectividad digital y seguridad fronteriza, en la visita de Kast y Paz que reabre el canal bilateral tras 71 años. El giro diplomático pone a prueba la capacidad de convertir anuncios en resultados.
La industria manufacturera de Colombia cayó 3,7% en agosto, según el Dane, y agrava el freno productivo del país. La Andi pidió más inversión y confianza para sostener el sector.
Las bencinas en Chile subirían cerca de $40 y el diésel unos $90, en un nuevo golpe al bolsillo de consumidores y transporte. El encarecimiento del crudo Brent y la depreciación del peso frente al dólar empujan el ajuste.
México busca bajar de 25% a 15% el arancel automotriz que aplica Estados Unidos, en negociaciones que Marcelo Ebrard calificó sin estancamiento. Entre 82% y 85% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos no pagan arancel, aunque el punto más sensible sigue siendo automotriz, acero y aluminio.
Anthropic reclama reglas comunes y mecanismos de seguridad compartidos para la inteligencia artificial mientras sus ingresos suben 45%. La empresa prepara su debut bursátil en Estados Unidos en medio de ese crecimiento.
Musk agitó Wall Street con la presentación de un Tesla «volador» en una instalación de SpaceX, lo que disparó apuestas sobre una posible fusión entre ambas empresas. Barclays cree que el anuncio podría llegar antes de la asamblea anual de Tesla, aunque persisten dudas sobre la aprobación de los accionistas.
Tesla mostró en Texas un Roadster convertido en espectáculo de propulsores y succión, con aceleración, giros y un salto sobre la línea de vehículos. La compañía dice que el modelo de «230 mph» sigue en desarrollo y apunta a 2028.


























































































