Mallplaza anunció la apertura de Mallplaza Premium Outlets Atocongo, su primer centro comercial bajo este formato en Perú. El proyecto demandó una inversión de US$6.1 millones y cuenta con aproximadamente 37,500 m2 de GLA, según comunicó la empresa.
El complejo fue desarrollado a partir del antiguo Open Plaza Atocongo y reúne más de 30 marcas reconocidas, además del único outlet de Falabella, una oferta reforzada de food court y un Módulo de Atención al Ciudadano (MAC) para realizar diversos trámites en un solo lugar. Entre las firmas mencionadas figuran Adidas, Steve Madden, New Athletic, Puma, Skechers, Bubba Bags, Foot Loose, Coliseum, New Era, GAP Factory y Top Brands, que agrupa marcas como Calvin Klein, Tommy Hilfiger y Karl Lagerfeld.
Rafael Jaramillo, gerente División Perú de Mallplaza, señaló que el formato «complementa nuestro portafolio» y permite llegar a nuevos segmentos de consumidores. También destacó una oportunidad en una propuesta que combina marcas de alta preferencia, precios atractivos y una experiencia diferenciada.
La propuesta apunta a atraer consumidores de distintos puntos de Lima, especialmente de Surco, San Borja, Barranco, Miraflores y Chorrillos, además de capitalizar su ubicación frente a la Panamericana Sur y el flujo de personas que transita por ese corredor. El formato ofrece descuentos de hasta 60%.
De acuerdo con la compañía, esta apertura busca captar nuevos segmentos de consumo, generar mayor tráfico y elevar la productividad de activos existentes. Una vez consolidado, Mallplaza Premium Outlets Atocongo reunirá a 30 marcas reconocidas internacionalmente.
A nivel regional, Mallplaza dijo que este es el segundo activo convertido a este concepto, después de Mallplaza Premium Outlets Concepción, en Chile. La empresa también proyecta transformar Open Plaza La Marina a este formato.
El dato relevante no es solo la inauguración, sino el tipo de capital que exige: inversión acotada, reciclaje de un activo existente y búsqueda de flujo comercial en una zona con tránsito elevado. En otras palabras, la cadena apuesta por productividad sobre ladrillo ya instalado, no por empezar de cero.
Para el consumidor, el atractivo es evidente: más marcas, precios competitivos y un punto de atención estatal dentro del centro comercial. Para la empresa, el modelo promete retorno sobre activos y más tráfico. El mercado ya votó por una fórmula que premia la eficiencia y la especialización comercial.


