El presidente Donald Trump anunció el sábado que creará una «AI Force» y que planea nombrar un zar de inteligencia artificial mientras su administración busca acelerar el crecimiento de la IA en Estados Unidos.
En una publicación extensa en Truth Social, Trump dijo que su gobierno resistirá los intentos de restringir la tecnología, que avanza con rapidez, y que usará los sistemas penal y civil ya vigentes para atender posibles irregularidades.
«We will not in any way hinder or stifle the Growth of this incredible Industry», escribió. «Rather, we will cherish it, help it, and watch over it, as it grows!»
Trump añadió que el gobierno también estará «looking for BAD» y que las leyes penales y civiles existentes pueden utilizarse para responder a problemas asociados con la tecnología. «For this purpose, I am forming the AI Force, much like I did Space Force, which has been a tremendous SUCCESS, in my First Term», sostuvo.
El presidente agregó que anunciará «in the near future» al «AI ‘Czar’» y remató: «Only High I.Q. individuals need apply!». No ofreció detalles sobre la estructura, autoridad o membresía de la propuesta «AI Force», ni identificó candidatos para el cargo.
El anuncio llega mientras legisladores evalúan si y cómo regular la tecnología, que avanza con rapidez. Algunos republicanos han cuestionado llamados a mayor supervisión estatal, mientras otros han impulsado salvaguardas después de que líderes de la industria expresaran preocupación por el avance de los modelos.
A comienzos de la semana, Trump ya había rechazado llamados a más regulación gubernamental y sostuvo que las restricciones podrían perjudicar a Estados Unidos en su competencia con China. En su mensaje del sábado, también comparó las críticas a la IA y a los centros de datos con otras controversias políticas y afirmó que la oposición a la construcción de centros de datos había fracasado en gran medida.
La lectura de fondo es simple: el mercado tecnológico necesita reglas claras, no un aparato estatal que llegue tarde y estorbe desde el inicio. Si la administración quiere proteger la innovación, el punto no es sofocar capital, sino perseguir conductas indebidas con la ley ya en mano.
El mercado ya votó por más capacidad, más cómputo y más inversión. Ahora la pregunta es si Washington acompañará ese flujo con seguridad jurídica o si volverá a poner la burocracia por delante de la productividad.



