Thomas Briceño le dio a Chile su 21ª medalla de oro en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026 al imponerse este sábado en la final del judo, categoría -100 kilos, sobre el venezolano Samuel Corzo.
El judoca de 33 años, dos veces olímpico y campeón de los Juegos Panamericanos de Lima 2019, resolvió la final en punto de oro y sumó una presea que le faltaba en su palmarés personal. Según las redes oficiales del Team Chile, Briceño arrastraba molestias físicas, aunque eso no le impidió llegar a la final y quedarse con el título continental.
El propio deportista describió un camino exigente: «Fue un inicio complejo, estábamos un poco cansados después de haber hecho los cortes de peso, pero sacamos un buen primer combate con Perú, un combate muy ajustado con Brasil y una final que se dio muy parecida a la de los Juegos Panamericanos de Lima, perdiendo en última instancia. Logramos repuntar y dar vuelta el combate en punto de oro. Eso me deja feliz».
Briceño también valoró el trabajo con su entrenador, Raúl Vergara: «Me ha hecho el aguante de poder seguir entrenando, de seguir al pie de la letra cada parte de los entrenamientos y de las competencias que hemos tenido y ese es fruto de él. Hemos hecho un equipo espectacular».
La medalla en Argentina tuvo además un valor simbólico para el chileno. Briceño recordó que en Santiago 2014 no pudo competir por una lesión, que en Cochabamba 2018 obtuvo bronce y que en Asunción 2022 repitió el bronce. Esta vez, por fin, pudo completar el casillero que le faltaba en Odesur.
«Seguimos insistiendo y ahora podemos decir que somos campeón de Juegos Odesur, campeón de Juegos Panamericanos de Lima y hemos sido campeón de Juegos Bolivarianos. Nos falta la anhelada, ojalá se cumpla en Los Angeles 2028», afirmó a Odesur.
El Team Chile sumó además otras medallas en el judo. Francisco Solís obtuvo plata en la categoría +100 tras caer ante el brasileño Andrey de Souza. Jorge Pérez logró bronce en -81 kilos al superar al panameño Alexis Harrison. En el judo femenino, Mary Dee Vargas ganó bronce en -48 kilos frente a la ecuatoriana Laura Vásquez, mientras Marcela Alfaro consiguió la misma presea en -57 kilos al derrotar a la uruguaya Maya Leopold.
El resultado confirma que, cuando hay preparación y disciplina, el rendimiento aparece. El deporte premia la constancia y castiga la improvisación, una lección que también vale fuera del tatami. Los números primero.
Chile capitaliza una jornada sólida en el judo y suma argumentos en una competencia donde cada podio cuenta. El mercado ya votó en el tablero deportivo: quien sostiene el trabajo, recoge resultados. Capital busca reglas claras, incluso en el alto rendimiento.



