La industria manufacturera colombiana cayó 2,3% en julio de 2026 frente al mismo mes de 2025, según la Encuesta Mensual Manufacturera con Enfoque Territorial del Dane. En el mismo periodo, las ventas reales bajaron 1,8% y el personal ocupado se redujo 1,4%.
El deterioro fue amplio. De las 39 actividades industriales medidas, 27 tuvieron variaciones negativas en su producción real y restaron 3,9 puntos porcentuales a la variación anual total. Las 12 ramas con avance sumaron 1,6 puntos. Entre los sectores con retrocesos aparecen confecciones, tejidos, trilla de café, curtido de cuero, elaboración de productos de caucho y productos de panadería. En contraste, aumentó la producción de vehículos, muebles, bebidas y productos lácteos.
El golpe también se sintió por territorios. De los 14 dominios departamentales representados en la encuesta, 10 mostraron variaciones negativas y restaron en conjunto 3,4 puntos porcentuales. Antioquia registró una caída de 7% en su producción manufacturera en julio frente a un año antes, mientras Córdoba y Tolima mostraron descensos de 30% y 19%, respectivamente.
En las áreas metropolitanas, el Valle de Aburrá fue uno de los principales focos de contracción. La producción real cayó 8,4% y ese resultado restó 1,3 puntos porcentuales al dato nacional. Dentro de las ciudades medidas, Medellín tuvo la mayor caída: -12,9% en su producción industrial. También aparecieron descensos en Yumbo (-6,9%), Manizales (-6,6%), Bucaramanga (-4,4%) y Pereira (-4,2%). En contraste, Cali aumentó 9% y Barranquilla 5,3%.
Bogotá también registró un retroceso, con una caída de 2,9% en la producción industrial, 3,7% en ventas y 2,6% en empleo. Por departamentos, la encuesta muestra además crecimientos en Cundinamarca y Atlántico, ambos de 3,9% en producción, y en Valle del Cauca, con 0,7%.
Pese al mal resultado de julio, el balance del año corrido sigue en terreno positivo. Entre enero y julio de 2026, la producción industrial creció 1%, las ventas aumentaron 0,7% y el empleo cayó 0,9%. En los últimos 12 meses hasta julio, la producción acumuló un alza de 1,3%, las ventas de 1,1% y el empleo bajó 0,3%.
Los números muestran un sector que todavía no logra traducir crecimiento acumulado en más puestos de trabajo. Cuando la producción avanza menos de lo deseable y el empleo sigue cayendo, el margen de la industria se estrecha y la economía real lo paga con menor dinamismo.
Para una economía que necesita inversión, productividad y reglas claras, la señal es incómoda: la manufactura sigue siendo un termómetro clave del capital privado, y hoy ese termómetro marca debilidad en varios de sus principales centros industriales. El mercado ya votó con menor producción, menores ventas y menos ocupación.



