Durante la Asamblea Extraordinaria de Accionistas de Ecopetrol, realizada este 15 de septiembre, Jorge Enrique Robledo expuso reparos al rumbo de la compañía bajo el nuevo Gobierno. El exsenador y accionista minoritario señaló que la visión económica del presidente Abelardo de la Espriella es «propia del neoliberalismo» y expresó preocupación por el futuro de la petrolera.
Robledo sostuvo que «no es raro que una empresa nacional como Ecopetrol nos la vuelvan transnacional» y cuestionó la posibilidad de que la empresa entregue «una cantidad importante de negocios a compañías transnacionales». También puso en duda la idea de que el capital nacional y extranjero deban tratarse como equivalentes en este tipo de decisiones.
Su preocupación gira en torno a que Ecopetrol termine destinando negocios de gran tamaño a empresas multinacionales. Además, planteó preguntas sobre cuál será la estrategia de la compañía y si los hidrocarburos seguirán siendo el eje del negocio.
El exsenador también interrogó qué ocurrirá con la Refinería de Barrancabermeja y si la empresa seguirá destinando recursos a negocios distintos de su actividad tradicional. Según Robledo, esa infraestructura no ha recibido la atención que debería, en un contexto en el que Colombia está importando productos refinados.
«Estamos importando gas en grande y carísimo. Este es un tema que se debe tratar sistemáticamente», señaló Robledo. En la misma intervención, insistió en que Ecopetrol debe definir una estrategia contra la corrupción y fijar una posición clara sobre los negocios y actividades que serán prioritarios.
El debate importa porque Ecopetrol no es una empresa cualquiera: toca el flujo de caja del Estado y la capitalización de uno de los activos estratégicos del país. Cuando una compañía de este tamaño redefine su margen de negocio, el mercado exige reglas claras y una estrategia que no diluya su negocio central.
La discusión también deja una señal para el contribuyente y para la libre empresa. Si la petrolera dispersa capital en actividades ajenas a su eje, el costo puede terminar en menor productividad y más riesgo país. El mercado ya votó: quiere prioridades visibles, gobernanza y foco en hidrocarburos.


