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Dólar en Colombia cerró en $3.100 y la presión externa sigue marcando el costo financiero

La divisa terminó en $3.100,51, en una jornada dominada por el petróleo, la inflación y las expectativas sobre la Reserva Federal. Para el mercado colombiano, el ruido global sigue pesando más que cualquier consuelo local.
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miércoles 16 de septiembre de 2026

El dólar en Colombia cerró este martes en $3.100,51, con una diferencia de $8,79 frente a la Tasa Representativa del Mercado, que para la jornada se ubicó en $3.109,30.

Durante la sesión, la divisa marcó un mínimo de $3.089,50 y un máximo de $3.117. En total, se realizaron 1.758 transacciones por US$1.161 millones.

El movimiento estuvo condicionado por la fortaleza del dólar a nivel global, el repunte de los precios del petróleo y la expectativa frente a la decisión de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Rodrigo Lama, chief business officer de la fintech latinoamericana Global66, señaló que el dólar global atraviesa un momento de elevada tensión por la combinación de las expectativas monetarias de la Fed y el comportamiento del crudo. Según Lama, el Comité Federal de Mercado Abierto tiene previsto tomar una decisión en medio de un escenario en el que el petróleo se mantiene por encima de los US$100 y vuelven a aumentar las expectativas de inflación.

El analista destacó que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se acerca al 5 %, señal que, a su juicio, muestra que el mercado contempla no solo un posible incremento de tasas, sino también la posibilidad de otra subida en octubre. Lama señaló que existe una probabilidad de 41,4 % de una segunda alza consecutiva.

En ese contexto, la atención está puesta en el comunicado y las proyecciones de la Fed. La decisión de tasas está prácticamente descontada por los inversionistas, pero el mercado buscará pistas sobre el rumbo de la política monetaria.

Lama explicó que algunos factores podrían compensar parte de la presión alcista sobre el dólar. Entre ellos mencionó la emisión de deuda y la recompra de bonos estadounidenses por parte del Tesoro, que continúan inyectando liquidez al sistema. También señaló la intervención coordinada en el yen como un elemento que modera el carry trade, una estrategia que históricamente ha contribuido a aumentar la demanda de dólares.

Los precios del petróleo avanzaron este martes ante nuevas preocupaciones sobre el suministro mundial. El Brent subió 1,58 %, hasta US$107,35 por barril.

El aumento ocurrió después de ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita que obligaron a interrumpir las operaciones del oleoducto Este-Oeste. La presión también aumentó tras nuevos ataques de los hutíes contra territorio saudí y el aplazamiento de conversaciones entre países del Golfo e Irán.

En un escenario favorable para las monedas emergentes, la Fed subiría las tasas en 25 puntos básicos, pero su comunicado indicaría que septiembre podría ser la última alza del ciclo. Bajo ese escenario, el dólar frente al peso colombiano podría profundizar su apreciación hacia un rango de $3.020 a $3.050.

El escenario adverso contempla una subida de 25 puntos básicos acompañada de un mensaje que deje abierta la posibilidad de nuevos incrementos. Para Colombia, el análisis plantea una posible reversión hacia un rango de $3.150-$3.200.

La lectura de fondo es clara: cuando suben el petróleo, la inflación esperada y el rendimiento de los bonos estadounidenses, la moneda local queda expuesta. El mercado ya votó con cautela, y el costo de esa tensión termina transmitiéndose a importadores, empresas y consumidores.

Capital busca reglas claras. Mientras la Reserva Federal define el tono y el crudo conserva la presión, Colombia sigue atrapada en un entorno donde la volatilidad externa encarece el margen de maniobra interno. En ese tablero, la estabilidad cambiaria no depende del discurso, sino de señales creíbles y de un marco que reduzca la incertidumbre para la inversión.

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