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PS acusa que el retiro del respaldo de Chile debilitó la postulación de Bachelet a la ONU

El partido responsabilizó a La Moneda por una decisión que, a su juicio, dejó a la exmandataria con menos fuerza en la carrera por la Secretaría General. Chile, Brasil y México quedaron en el centro de un episodio que mezcla diplomacia, cálculo político y costo de oportunidad.
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domingo 20 de septiembre de 2026

El Partido Socialista salió este sábado a reprochar la decisión de Michelle Bachelet de retirar su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas. Al mismo tiempo, volvió a cuestionar con dureza la determinación del gobierno de José Antonio Kast de retirar el patrocinio de Chile a esa postulación en marzo.

En una declaración, la colectividad valoró la trayectoria internacional de la exmandataria y su campaña para llegar a la conducción del organismo multilateral. El PS sostuvo que Bachelet era una candidatura de «enorme prestigio, experiencia y compromiso con los valores de Naciones Unidas».

El partido también destacó el respaldo que mantuvieron los gobiernos de Brasil y México durante el proceso, encabezados por Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, respectivamente. En su texto, el PS expresó «especialmente» su agradecimiento a ambos países por sostener el apoyo a la candidatura.

El foco político de la crítica estuvo en marzo, cuando el Ejecutivo anunció formalmente ante Naciones Unidas el retiro de la nominación chilena. Según el gobierno, existía una dispersión de postulantes en América Latina y eso afectaba las posibilidades de éxito de Bachelet. El PS, en cambio, calificó esa decisión como «inexplicable».

La colectividad dijo que el retiro del respaldo «debilitó su postulación» y generó «legítimas interrogantes» entre los países cuyo apoyo se buscaba en el Consejo de Seguridad. En esa lectura, la señal de La Moneda no solo cambió el tono de la campaña. También redujo el capital diplomático de la exjefa de Estado en un tramo clave de la negociación.

Horas antes, Bachelet había reconocido que no se arrepiente de haber emprendido la candidatura. Además, destacó que su campaña permitió instalar el debate sobre la posibilidad de que una mujer latinoamericana encabezara por primera vez la Secretaría General de Naciones Unidas. También agradeció a Lula y Sheinbaum por el respaldo entregado durante el proceso.

El PS recogió ese punto y reivindicó la agenda internacional de la expresidenta. «Manifestamos nuestro orgullo y reconocimiento a la compañera Michelle Bachelet», señaló la colectividad. También afirmó que su compromiso con la democracia, la paz, los derechos humanos y el multilateralismo seguirá siendo un aporte para Chile y el mundo.

La discusión deja una lección incómoda para la política exterior: cuando un gobierno retira su patrocinio, no solo administra una candidatura. También altera la percepción de fuerza, continuidad y seriedad con que un país entra a una disputa internacional. En diplomacia, la señal importa tanto como el gesto formal.

Y aquí el costo no fue menor. El episodio expuso a La Moneda a una crítica que combina imagen país, capital político y capacidad de incidencia. Capital busca reglas claras, también en el terreno internacional. Cuando el respaldo oficial se mueve tarde o se retira, el margen de maniobra se achica y el mercado de apoyos, como cualquier mercado, castiga la incertidumbre.

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