Juan Esteban Orrego fue elegido nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, tras una reunión de la junta directiva realizada este jueves, 17 de septiembre.
El dirigente gremial reemplaza a Ovidio Claros, quien estuvo al frente de la entidad durante los últimos años y cuya elección fue respaldada por el expresidente Gustavo Petro, según la información divulgada por Semana.
Orrego es administrador de empresas de la Universidad Eafit y estuvo al frente de la dirección ejecutiva de Fenalco Bogotá, Cundinamarca, durante 16 años. Antes de llegar a la presidencia de la Cámara, también fue presidente del comité intergremial de Bogotá, Cundinamarca, entre 2023 y 2024.
Su trayectoria ha estado ligada al sector productivo. La República señaló que desde 2010 estuvo al frente de Fenalco Bogotá Cundinamarca, donde impulsó programas de capacitación, espacios de relacionamiento empresarial y gestiones ante las autoridades para representar los intereses de distintos sectores del comercio.
La misma publicación añadió que, bajo su dirección, se realizaron más de 25 ferias comerciales y 130 ruedas de negocios. También destacó como uno de los hitos de su gestión que Bogotá fuera sede del Tercer Encuentro Chino entre China y América Latina, con la presencia de más de 600 empresarios chinos y de la región.
Los empresarios destacaron su trayectoria y su conocimiento sobre las necesidades del sector empresarial de la capital, de acuerdo con Semana. Ese reconocimiento es relevante porque la Cámara de Comercio de Bogotá es una de las principales entidades empresariales del país y su liderazgo incide en el clima para hacer negocios, atraer inversión y sostener el flujo de capital en la ciudad.
En un entorno donde la productividad, el margen y la confianza importan más que la retórica, el relevo apunta a una señal clara para el mercado: una institución clave de Bogotá queda en manos de alguien con experiencia directa en el comercio y en la articulación gremial. Capital busca reglas claras, y la capitalización empresarial suele responder mejor cuando la representación está cerca de quienes producen, invierten y generan empleo.
El mercado ya votó por perfiles con trayectoria gremial y conocimiento operativo. Para los contribuyentes y el aparato empresarial, la pregunta ahora es si la Cámara podrá traducir ese cambio en menos fricción institucional y más espacio para la libre empresa.



