Vista colocó US$400 millones en obligaciones negociables bajo ley de Nueva York y amplió una serie ya existente con vencimiento en 2038. La nueva emisión salió a un precio de 99,473% del valor nominal, con tasa de interés de 7,875% y un rendimiento de 7,95%.
La operación no fue una serie nueva. Fue una reapertura de los US$500 millones colocados antes por la compañía. Con esta ampliación, el capital total pendiente de las obligaciones negociables 2038 llegará a US$900 millones una vez que se cierre la transacción el 9 de octubre.
La colocación se hizo bajo la Regla 144A y la Regulación S de la legislación estadounidense. Los nuevos títulos tendrán los mismos términos que los bonos originales, salvo diferencias vinculadas con la fecha y el precio de emisión y el primer pago de intereses.
Según la compañía, los US$400 millones obtenidos se usarán para continuar acelerando y ampliando el plan de desarrollo y crecimiento de Vista en Vaca Muerta. La petrolera viene incrementando con fuerza su producción en esa formación.
En el segundo trimestre de 2026, Vista alcanzó una producción de 156.000 barriles equivalentes de petróleo por día, un aumento del 32% frente al mismo período del año anterior. En ese trimestre registró un EBITDA ajustado de US$805 millones y generó US$491 millones de flujo de caja libre, excluyendo el desembolso por la adquisición de los activos de Equinor. El ratio de apalancamiento neto cerró en 1,41 veces EBITDA ajustado.
Las acciones de Vista Energy en Nueva York acumulan un alza de 44% en el año. La compañía también cuenta con un programa global de obligaciones negociables autorizado por la Comisión Nacional de Valores por hasta US$4.000 millones.
Los números primero. Vista está consiguiendo capital en Wall Street con una demanda que le permite volver al mercado a un costo razonable, incluso con tasas más altas en Estados Unidos. Para el sector energético argentino, eso importa porque muestra que todavía hay financiamiento disponible para proyectos de producción real y no para más burocracia.
El mercado ya votó. Cuando una empresa logra estirar su serie a US$900 millones y mantener un spread cercano a 3%, el mensaje es claro: el capital premia reglas visibles, flujo de caja y expansión operativa. En Vaca Muerta, la disciplina financiera vale tanto como la perforación.

