El frente cambiario de 2027 ya quedó bajo la lupa de la City. Un informe de Invecq señaló que las dos variables decisivas serán, por un lado, la liquidación de divisas originada en obligaciones negociables y préstamos, y por el otro la demanda de dólares por parte de los privados.
La consultora remarcó que ambos factores pueden restar o sumar tensión sobre las cuentas externas en un año que combinará vencimientos, necesidades de financiamiento y elecciones presidenciales. La evaluación partió de la previsión de una cuenta corriente positiva en base caja para 2027, aunque menor a la de otros períodos.
En la lectura de Invecq, el centro del problema no está en la cuenta corriente sino en la cuenta financiera y en el cumplimiento de los supuestos incluidos en el programa oficial. «Habrá que monitorear de cerca dos variables determinantes del sector privado», destacaron, al mencionar la liquidación por Obligaciones Negociables y préstamos, y la demanda de divisas de los privados.
Ese flujo privado viene perdiendo fuerza. Según la consultora, la liquidación de ONs y préstamos fue central desde fines de 2024, pero su aporte perdió intensidad en los dos últimos meses. En agosto de 2026, el Banco Central estimaba que aún restaban liquidar más de USD 4.400 millones de deuda corporativa, sin contar la reciente colocación de YPF por USD 1.200 millones.
En paralelo, la demanda de divisas por parte de los privados también pesa sobre el mercado. Invecq sostuvo que, de sostenerse la tendencia, la demanda anual para ahorro rondaría los USD 24.000 millones. La consultora comparó ese nivel con lo ocurrido en septiembre, cuando se demandaron USD 4.600 millones, y en octubre de 2025, con USD 3.500 millones, en medio de las elecciones legislativas.
Del lado oficial, Luis Caputo ya presentó una planificación que contempla compras de divisas al Banco Central, emisiones de deuda en el mercado local, desembolsos del Fondo Monetario Internacional, transferencias de organismos multilaterales, préstamos bilaterales y privatizaciones. El esquema financiero para 2027 parte de un saldo excedente de USD 3.700 millones del 2026.
Sobre esa base, el Tesoro prevé compras de dólares al Banco Central por USD 4.900 millones, un roll over dentro del sector público por USD 1.800 millones, desembolsos del FMI por USD 1.700 millones y transferencias de organismos internacionales por USD 4.200 millones. A eso suma emisiones locales por USD 5.000 millones, préstamos bilaterales por USD 2.000 millones y privatizaciones por USD 1.500 millones.
La City ya puso el foco en dos objetivos especialmente exigentes: captar USD 5.000 millones en el mercado local y comprar USD 4.900 millones al Banco Central en un año electoral. Nicolás Cappella, de Invertir en Bolsa, dijo que todo dependerá del ánimo del mercado de cara a las elecciones presidenciales. Desde Analytica también calificaron como «desafiante» una emisión de USD 5.000 millones en el mercado local.
Los números primero. El mercado ya votó. Capital busca reglas claras.
Lo que está en juego no es solo el tipo de cambio de 2027, sino la capacidad del programa oficial para conseguir financiamiento sin tensionar más al sector privado. Cuando el Estado depende de colocaciones, transferencias y compras de divisas, la vara para la credibilidad sube y el margen para improvisar se achica.
Si el flujo de dólares corporativos se enfría y la demanda de ahorro se acelera, el costo lo termina pagando la estabilidad cambiaria. Y cuando la política electoral se cruza con las necesidades financieras del Tesoro, el mercado suele exigir algo muy simple: menos relato y más financiamiento real.



