El dólar en Colombia rompió su racha bajista tras el alza de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, que subió 25 puntos básicos hasta el rango de 3,75%-4,00%. Fue su primer aumento desde julio de 2023 y, en el mercado cambiario, el ajuste tuvo impacto inmediato.
Durante buena parte de 2026, el peso colombiano se apreció con fuerza y llegó a registrar una revaluación de 19,35%, la mayor entre las 21 monedas emergentes de la medición. Esa tendencia se frenó y la divisa estadounidense recuperó terreno en cuestión de días.
El miércoles 23 de septiembre, el dólar cerró con un precio promedio de $3.264,40, después de alcanzar un máximo de $3.317 durante la jornada. Un día después, el jueves 24 de septiembre, cerró en $3.327,83, es decir, $63,44 por encima de la TRM de $3.264,39. En los primeros minutos de negociación marcó un mínimo de $3.276 y un máximo de $3.361.
Rodrigo Lama, chief business officer de la fintech Global66, señaló que los mercados están en modo de toma de utilidades y reposicionamiento, mientras buscan señales sobre lo que viene. Para él, la decisión de septiembre quedó atrás y la incertidumbre sobre diciembre y 2027 empieza a pesar más.
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas y Análisis de Mercados del Banco de Bogotá, dijo que ahora se esperan más aumentos de tasa de la Fed, lo que ha dado soporte al dólar contra todo el mundo. Añadió que los inversionistas están cuestionando su visión optimista sobre Colombia y que la corrección en los activos del país es más fuerte porque las apuestas eran grandes.
En lo inmediato, Juan David Ballén, director de Estudios Económicos de Aval Asset Management, espera que el dólar mantenga cierta fortaleza en el corto plazo. Explicó que la Fed inició un nuevo ciclo de aumentos de tasas ante la persistencia de la inflación, en un contexto de tensiones en Medio Oriente y mayores precios de la energía.
Ballén también señaló que en Colombia se suma una mayor cautela de los inversionistas mientras esperan conocer cómo terminará el trámite del Presupuesto de 2027 y cuáles serán las medidas concretas de la Ley de Rescate. A su juicio, el frente fiscal será determinante.
Davibank coincidió en que la depreciación del peso y el fortalecimiento del dólar responden a las mayores expectativas de tasas de interés de la Reserva Federal. El equipo económico del banco agregó que datos más fuertes de lo esperado, un mercado laboral resiliente y un mensaje más contundente frente a la inflación llevaron a los mercados a incorporar un escenario de tasas externas más altas.
La lectura de fondo es clara: cuando sube el costo del dinero en Estados Unidos, el capital busca refugio y el peso colombiano pierde margen. El mercado ya votó con sus flujos, y el mensaje para Bogotá es incómodo: sin credibilidad fiscal, el espacio para sostener una moneda fuerte se achica.
También queda una lección para los contribuyentes. Si el trámite presupuestal y la Ley de Rescate no convencen, el país pagará en forma de mayor volatilidad cambiaria y un dólar más exigente. Capital busca reglas claras, y el frente fiscal es hoy la variable que más pesa en esa cuenta.


