La Justicia de Estados Unidos avanza sobre una trama financiera vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino. Los fiscales Michael Berger, Patrick Gushue y Christopher Ting contactaron a Juan Martín Molinari, uno de los socios fundadores de Adcap Asset Management, para que aporte documentación sensible ante un gran jurado en Miami.
Según la información revelada, la pesquisa se concentra en las operaciones que TourProdEnter LLC, la agente recaudadora de la AFA con base en Estados Unidos, desarrolló junto con Javier Faroni y Erica Gillette. Como intermediaria, la firma recibió y administró cerca de US$300 millones provenientes de patrocinadores y auspiciantes de la AFA desde diciembre de 2021.
Los fiscales buscan determinar si esas operaciones bancarias pudieron configurar lavado de activos o fraude bancario o financiero. También procuran establecer qué conocimiento y qué eventual participación tuvieron Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino en esa estructura.
El pedido de información que llegó a Molinari apunta, según la causa, a una sociedad de su propiedad, Beagle Capital Management LLC. Esa firma estuvo involucrada en la compra del club italiano Perugia. En enero, LA NACION reveló que para esa operación se utilizaron al menos US$ 6,2 millones provenientes de la recaudación de la AFA.
De ese total, Javier Faroni giró US$ 5,7 millones a Sports Next Gen Ltd, la sociedad que integró el grupo empresario comprador. Lo hizo mediante 25 transferencias a cuentas en Revolut, del Reino Unido, y Afrasia Bank Ltd., en islas Mauricio.
A ese flujo se sumó otro medio millón de dólares transferido por TourProdEnter LLC a Beagle Capital Management LLC en octubre de 2023, en dos giros de US$250.000 cada uno. El único rostro visible de Beagle Capital es Molinari.
La compra del Perugia se concretó el 7 de septiembre de 2024, en la escribanía Biavati, en Perugia. Luego, Faroni llamó a Tapia para avisarle que todo había terminado bien, según recordó Simone Chiarella. Al día siguiente, Faroni pidió reunirse con Gabriele Gravina, entonces presidente de la Federación Italiana de Fútbol.
El abogado de Molinari, Daniel Fridman, sostuvo que el requerimiento no implica por sí solo una acusación. También dijo que se trata de «un procedimiento reservado» y que la sociedad está respondiendo como corresponde. Adcap, por su parte, había dicho en enero que la operatoria de Molinari con Sports NextGen era «absolutamente ajena» a la financiera y que no tenía conocimiento sobre la compra del club.
Los números primero. Aquí no hay un simple expediente bancario: hay dinero de patrocinadores, triangulaciones y una compra futbolística bajo lupa en Estados Unidos. Cuando el flujo de capital pasa por estructuras opacas, el costo no lo paga solo la reputación de una entidad. También lo asume la confianza de quienes ponen recursos y reglas claras en el mercado.
El mercado ya votó. Y en este caso pide transparencia, trazabilidad y menos zona gris. Si los fiscales encuentran delitos, el golpe será para quienes usaron la arquitectura financiera como atajo. Si no los encuentran, igual quedará una lección incómoda: sin controles sólidos, el dinero viaja rápido. La rendición de cuentas, no tanto.


