Un organismo de vigilancia ética con sede en Washington D.C. pidió formalmente al auditor estatal de California, Grant Parks, que investigue el contrato de pañales impulsado por el gobernador Gavin Newsom.
La Foundation for Accountability and Civic Trust (FACT) solicitó la auditoría sobre el contrato de $6,2 millones adjudicado sin licitación competitiva a Baby2Baby, una organización sin fines de lucro con sede en Los Ángeles. Además, una extensión de $12 millones para el año próximo fue incluida en la propuesta presupuestaria del propio Newsom.
El Departamento de Acceso e Información de Atención Médica de California otorgó el contrato inicial a Baby2Baby para administrar un programa que entrega 400 pañales gratuitos a familias dadas de alta en hospitales participantes, independientemente de su nivel de ingresos.
El nudo del conflicto de interés
Norah Weinstein, co-CEO de Baby2Baby, integra la junta de California Partners Project, la organización sin fines de lucro de Jennifer Siebel Newsom, esposa del gobernador. La otra co-CEO, Kelly Sawyer Patricof, es descrita por FACT como una «donante política prolífica».
«Los hechos relacionados con estos asuntos deberían haber sido públicamente disponibles, pero la administración Newsom ha sido engañosa sobre si el contrato fue adjudicado en un proceso competitivo», escribió Kendra Arnold, directora ejecutiva de FACT, en su carta al auditor Parks.
Funcionarios estatales no han publicado el contrato ni los documentos de licitación más de dos meses después de que el acuerdo fue anunciado, según reportó CBS News la semana pasada. La oficina de Newsom solicitó en mayo una exención a las reglas habituales de contratación, argumentando que era necesaria para garantizar la continuidad del programa.
Críticas cruzadas, de ambos partidos
Las objeciones no provienen solo de republicanos. La senadora estatal demócrata Caroline Menjivar, de San Fernando, fue directa en una audiencia reciente: «La óptica de este proveedor no es buena en absoluto. La administración y el gobernador se irán, y nosotros seguiremos recibiendo golpes por esto».
El senador republicano Tony Strickland fue más contundente sobre el precio: «Puedes ir a Target y encontrar pañales a 16 centavos la unidad. Eso solo demuestra el desperdicio e ineficiencia del gobierno», declaró.
Baby2Baby, por su parte, afirmó que la relación con Siebel Newsom no tuvo ningún papel en la iniciativa y que Weinstein participa en la junta de California Partners Project de forma voluntaria y sin remuneración.
La lectura de Ágora Capital
Un contrato sin licitación, documentos retenidos, vínculos familiares directos y un precio que senadores de ambos partidos cuestionan: el dinero de los contribuyentes californianos merece más que opacidad y exenciones de emergencia firmadas desde la oficina del gobernador. Cuando el aparato estatal blinda sus propias decisiones de compra, la auditoría independiente no es una opción política, es la única garantía que le queda al ciudadano. El mercado de pañales tiene precios públicos. El gobierno de California debería también tenerlos.


