El presidente Donald Trump arremetió este lunes contra Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, luego de que su oficina solicitara el viernes desestimar los cargos contra el exolímpico David Hearn, acusado de vandalizar la Reflecting Pool frente al Lincoln Memorial.
«Estaba decepcionado con Jeanine Pirro, realmente decepcionado», dijo Trump ante reporteros en la Oficina Oval. «Se dobló como un paraguas, y la gente se sale con la suya, y eso es una vergüenza.»
Trump también sostuvo que la fiscal «cometió un error» y «se acobardó» ante un juez que describió como «extremadamente hostil» hacia Pirro y su equipo. «En vez de ir contra las personas que lo hicieron, el juez fue contra ella y contra su departamento», afirmó el presidente.
El derrumbe del caso
Hearn, de 67 años y excanoísta olímpico, fue acusado el 2 de julio de haber «jalado con fuerza y violentamente» el revestimiento del fondo de la piscina el 19 de junio. Pleadeó inocente y sostuvo que dejó el estanque en las mismas condiciones en que lo encontró.
En su escrito del viernes, Pirro señaló que, tras la acusación formal, el Departamento del Interior —encabezado por el secretario Doug Burgum— entregó información adicional que indicaba que el daño fue «el resultado de una instalación fallida y no de vandalismo». La presentación apuntó a la prisa por terminar las obras antes de las celebraciones del 4 de julio. «De haber sido el DOI transparente con la información claramente en su posesión, el gobierno no habría solicitado una acusación ante el gran jurado», reza el documento.
Un expediente judicial del 31 de julio ya señalaba que el revestimiento había comenzado a desprenderse «casi de inmediato» tras completarse el trabajo, atribuido a «rociado excesivo y falla de adherencia» por parte de una empresa de Virginia que obtuvo un contrato sin licitación.
Trump reconoció que el contratista trabajó con prisa para cumplir el plazo del Día de la Independencia, pero insistió en que el vandalismo también ocurrió. «Estaba 100% satisfecho con el contratista, pero estaban apurados. Quisimos tenerlo listo para el 4 de julio, y lo logramos. Pero además hubo vandalismo», afirmó.
Pirro en la cuerda floja
CNN reportó que Trump evalúa remover a Pirro de su cargo. Consultado directamente al respecto, el presidente no respondió y arremetió contra el periodista que planteó la pregunta. La Casa Blanca remitió a CNBC a los comentarios del presidente en la Oficina Oval; la oficina de Pirro no respondió solicitudes de comentario.
El abogado Norm Eisen, quien representa a Hearn, escribió en X que su equipo «considera todas las opciones para enfrentar este error judicial, porque un presidente que no puede dejar ir un caso es un presidente que podría intentar reabrirlo».
Lectura de Ágora Capital
El episodio expone una fractura inusual dentro del propio aparato ejecutivo: Trump cuestionando públicamente a una funcionaria de su propia designación por cumplir con el estándar básico de la fiscalía —no sostener cargos cuando la evidencia los derrumba. El Departamento del Interior, bajo Burgum, entregó información incompleta al inicio; eso no es un fallo de Pirro, sino un problema de coordinación institucional.
Capital y Estado de derecho comparten un interés: que las acusaciones penales se sostengan en hechos, no en narrativas políticas. Cuando el aparato estatal persigue a un ciudadano con cargos que sus propias agencias luego invalidan, el costo no es solo para el acusado —es para la credibilidad del sistema que protege a todos.


