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Trump activa aranceles 301 de trabajo forzoso: México entra al grupo del 10% pero su tasa efectiva se mantiene en 3.6%

La nueva acción arancelaria sin fecha de caducidad reemplaza el parche de la Sección 122, pero el T-MEC blindó al 85% de las exportaciones mexicanas. El alivio es real; la certidumbre, todavía no.
Imagen ilustrativa
viernes 24 de julio de 2026

El reloj arancelario de Washington marcó un cambio de instrumento este viernes 24 de julio. El arancel global de 10% impuesto bajo la Sección 122 —el parche legal que sustituyó los aranceles «recíprocos» tumbados por la Suprema Corte en el caso Learning Resources contra Trump— expiró según lo previsto. En su lugar entró la Sección 301 por «trabajo forzoso».

El representante comercial Jamieson Greer formalizó la medida desde México: aranceles de 10% o 12.5% a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que concentran 99.4% de sus importaciones. El tramo de 10% corresponde a quienes ya prohíben o se comprometieron a prohibir bienes fabricados con trabajo forzoso; el de 12.5%, al resto. A diferencia de la Sección 122, que topaba la tarifa en 15% y duraba 150 días, la 301 no tiene tope ni fecha de caducidad.

La acción excluye bienes ya gravados por la Sección 232 —autos, acero, aluminio— así como combustibles, alimentos, fertilizantes y materias primas cuya escasez afectaría a la economía estadounidense. El Tesoro presume que la recaudación quedará «virtualmente sin cambios»: mismos aranceles, base legal más sólida.

México quedó en el tramo del 10%, junto con Canadá, Reino Unido y la Unión Europea. Pero la letra fina confirma lo anticipado desde junio: el arancel solo aplica a mercancías que no cumplen las reglas de origen del T-MEC. Cerca de 85% del volumen exportado —el que sí cumple— sigue entrando sin arancel. La tasa efectiva de México se mantiene en torno a 3.6%, la más baja entre los grandes proveedores de Estados Unidos.

El canciller Marcelo Ebrard lo resumió con precisión: el 10% es el mismo trato que ya se tenía. La investigación, según la fuente, nunca acusó a México de producir con trabajo forzoso, sino de no impedir con suficiente eficacia la entrada de bienes fabricados así en terceros países —el expediente cita, por ejemplo, videocámaras chinas vendidas en plataformas mexicanas.

El anuncio coincidió con la visita de Greer a México para la tercera ronda de revisión del T-MEC. Se reunió hora y media con la presidenta Sheinbaum en Palacio Nacional; en la mesa: acero y aluminio, reglas de origen automotrices, seguridad económica, agricultura, temas laborales y pagos electrónicos. Washington busca acuerdos interinos con México y Canadá antes de que termine 2026. Los mercados apenas reaccionaron: el peso cerró en 17.52 por dólar, una depreciación de 0.7% atribuida más al mal día de Wall Street y al petróleo que al anuncio arancelario.

No obstante, 22 fiscales estatales demócratas ya anticiparon impugnaciones, al considerar que el «trabajo forzoso» es un pretexto para aranceles predeterminados. La solidez jurídica de la Sección 301 se probará en los tribunales.

Lectura de Ágora Capital. El statu quo se preservó, y eso tiene valor. Pero el blindaje descansa sobre reglas de origen que Washington quiere endurecer en la revisma revisión que avanza en paralelo —ahí está el nudo. Además, sigue abierta la investigación 301 por «exceso de capacidad» en acero, autos y semiconductores, que podría apilarse sobre lo ya anunciado. Capital busca reglas claras: un paraguas que se renegocia cada año no es certidumbre jurídica, es una prórroga. México ganó tiempo; convertirlo en inversión productiva depende de lo que ocurra en la mesa del T-MEC, no en los titulares de hoy.

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