Peter Thiel, inversor y fundador de PayPal y Palantir, pasó por Argentina con una agenda intensa y un desembolso concreto. Compró una mansión en Barrio Parque por USD 12 millones y, meses después, un formulario enviado a la SEC mostró que se quedó con el 1% de la petrolera Vista Energy por USD 76 millones.
El magnate se reunió con Javier Milei en Casa Rosada, almorzó con Santiago Caputo y también pasó por el Palacio de Hacienda, donde se reunió con Luis Caputo. Según contó el propio Presidente, Thiel preguntó cómo se sostiene el modelo en el tiempo, y Milei le respondió que la garantía de largo plazo es la batalla cultural.
La secuencia ocurre en un contexto en el que Argentina empezó a llamar la atención de una red de empresarios y fondos con afinidad libertaria. Un empresario local resumió el atractivo en que Thiel quiere pasar más tiempo en lugares donde está alineado con la política. Una fuente oficial coincidió en que le resulta muy interesante el fenómeno Milei y que el país puede ser un refugio ante un mundo en crisis.
La lectura financiera, sin embargo, sigue marcada por la tensión del corto plazo. El mismo día en que Thiel habló en el podcast MD Meets y anticipó que Milei será reelecto en 2027, el riesgo país local superó los 600 puntos básicos y tocó su nivel más alto en seis meses. Los magnates apuestan largo; los bonos miran el corto plazo.
El efecto no se limitó a Argentina. Thiel también se reunió con Santiago Peña, presidente de Paraguay, estuvo en Chile y en Brasil, donde habría analizado inversiones en minería y otros activos. En Uruguay compró varios lotes dentro del complejo Fasano Las Piedras, en Maldonado, donde ya se ejecutan trabajos para construir una residencia de unos USD 10 millones.
En ese mapa aparece también Martín Varsavsky, que conoce a Thiel, invierte en Founders Fund y es dueño de Wamani, una estancia en Mendoza pensada como refugio ante un eventual desastre global o guerra nuclear. Varsavsky dijo que Argentina es un refugio y aseguró que, con Milei haciendo reformas y «volviendo todo más razonable», el país vive buenos tiempos políticos.
Varsavsky también sumó una apuesta nueva: Certuma, una compañía de inteligencia artificial clínica. Dijo que es la primera vez que tiene una empresa en Argentina y afirmó que hay talento, sobre todo en tecnología, y que las inversiones de ahora llegan por Milei.
La señal es clara para el mercado: cuando hay reglas más alineadas con el capital, aparecen flujos que antes no estaban. Pero la prueba real sigue siendo la misma: convertir afinidad ideológica en productividad, inversión sostenida y crédito más barato. Capital busca reglas claras.


