El gobierno de Chile actualizó la noche del lunes el balance del sistema frontal que golpea al país desde Atacama hasta La Araucanía. Alicia Cebrián, directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), confirmó durante la reunión de la mesa técnica que el saldo fatal asciende a diez personas.
«Tenemos que lamentar que a la fecha se suman diez personas fallecidas como producto del evento del sistema frontal entre las regiones de Atacama y La Araucanía», declaró Cebrián, quien entregó los detalles del balance junto a las demás autoridades convocadas. La mesa técnica estuvo encabezada por el biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, y el subsecretario del Interior, Máximo Pavez.
Carabineros mantiene cuatro denuncias por presunta desgracia: dos personas desaparecidas en la Región de Coquimbo y otras dos en la Región de Atacama. El número de lesionados llega a 17, mientras 1.168 personas permanecen albergadas, principalmente en las regiones Metropolitana, Atacama y Coquimbo.
El aislamiento es el dato más contundente: 104.504 personas incomunicadas, concentradas mayoritariamente en Atacama y Coquimbo por cortes de rutas y crecidas de cauces. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles reportó 138.000 clientes sin suministro eléctrico entre Atacama y La Araucanía, con Valparaíso y Coquimbo como las zonas más afectadas.
En infraestructura habitacional, Senapred contabilizó 76 viviendas destruidas, 2.121 con daño mayor, 16.948 con daño menor y 888 inmuebles aún en evaluación. Cebrián precisó que las cifras son preliminares, sujetas a las inspecciones municipales y a la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia.
Desde el inicio del evento se han enviado 124 mensajes a través del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), de los cuales el 76% se concentró entre Atacama y Coquimbo. A las 19:30 del lunes se emitieron cuatro nuevos mensajes para comunas de Valparaíso por la crecida del río Aconcagua.
El biministro Alvarado anunció suspensión de clases el martes 21 y el miércoles 22 en toda la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, en la Región de Atacama. Solo para el martes 21 se decretó suspensión en las comunas de Caldera, Copiapó y Tierra Amarilla en Atacama; San José de Maipo y Tiltil en la Región Metropolitana; y en las provincias de Petorca —que comprende Petorca, La Ligua, Cabildo, Papudo y Zapallar— y Marga Marga —Quilpué, Villa Alemana, Olmué y Limache—, ambas en la Región de Valparaíso.
La Dirección Meteorológica mantiene alarma por precipitaciones intensas en la provincia de Huasco hasta la tarde del martes, alerta por tormentas eléctricas en Valparaíso y alerta por precipitaciones moderadas a fuertes en Coquimbo.
Cada emergencia de esta magnitud recuerda que la infraestructura crítica —rutas, redes eléctricas, telecomunicaciones— es el primer activo que el Estado debe garantizar, antes que cualquier gasto discrecional. Con 104.000 personas aisladas y 138.000 sin electricidad, el costo real de la catástrofe se mide en productividad perdida, cadenas de suministro cortadas y capital humano en riesgo. La respuesta técnica del aparato estatal importa, pero la resiliencia de largo plazo depende de inversión privada sostenida en infraestructura y de reglas claras que la incentiven.


