El Senado argentino aprobó en general el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada por 37 votos a favor y 33 en contra, tras un debate que se extendió por más de diez horas. La votación en particular de los cuatro capítulos sobrevivientes registró casi el mismo resultado.
La iniciativa llegó al recinto con más artículos, pero el oficialismo debió resignar dos capítulos clave en las últimas 48 horas. El martes ya había descartado la modificación a los límites de venta de tierras productivas a personas físicas y jurídicas extranjeras. Durante la sesión misma, ante la falta de votos entre bloques provinciales y senadores patagónicos, también eliminó el capítulo que modificaba la ley de Manejo del Fuego, que habría levantado la prohibición de disponer de predios en bosques implantados, áreas protegidas y humedales afectados por siniestros.
Qué quedó en pie
Los cuatro capítulos aprobados incluyen dos reformas de peso para la libre empresa y la propiedad privada. El primero establece el juicio sumarísimo para desalojos por usurpación u ocupación, con un plazo de diez días hábiles para el abandono de una vivienda en caso de deuda de alquiler. El texto permite además que el propietario solicite la restitución inmediata del bien contra intrusos o tenedores precarios en cualquier estado del juicio, bajo caución juratoria.
El segundo capítulo relevante modifica el régimen de expropiación estatal: para declarar de utilidad pública un bien privado, el Estado deberá realizar una interpretación restrictiva, identificar de forma específica el fin perseguido y demostrar que la medida es idónea, necesaria y proporcional.
Protestas y represión en el Congreso
Mientras se debatía la iniciativa, una manifestación en rechazo al proyecto terminó con incidentes frente al Congreso. Grupos arrojaron piedras a las fuerzas de seguridad cuando la mayoría de los manifestantes ya se había retirado. El gobernador bonaerense Axel Kicillof, presente en la misa por San Cayetano en Liniers, calificó el operativo policial de «lamentable» y sostuvo que el Gobierno «quiso desvirtuar» la movilización. Sobre la ley, afirmó que «quedó un 10%» del proyecto original y que el modelo «lleva a un callejón sin salida».
Kicillof también se refirió a la mora de los argentinos, que según datos de la consultora 1816 sobre la Central de Deudores del Banco Central subió por 19 meses consecutivos hasta alcanzar al 12,8% de las familias. «El lío lo armó Milei», declaró, y apuntó contra las condiciones financieras que, según él, permiten endeudarse «con tres clics».
Lectura de Ágora Capital
Lo que el Senado aprobó es menos de lo que el oficialismo buscaba, pero no es menor: un juicio sumarísimo de desalojo y restricciones explícitas a la expropiación estatal son dos pilares del estado de derecho para la propiedad privada que Argentina arrastraba sin codificar. El mercado y los inversores leerán esos cuatro capítulos con más atención que los dos que se cayeron.
La resistencia a los capítulos de tierras y fuego revela que la coalición oficialista aún negocia cada voto en el Senado. Capital busca reglas claras; la señal de hoy es parcial, pero va en la dirección correcta.


