El gobierno de Donald Trump reveló el martes los resultados de la Operación Highway Shield, un operativo de cumplimiento migratorio y de seguridad vial enfocado en la industria del transporte de carga. La iniciativa, lanzada por el Departamento de Transporte (DOT) en Florida a principios de año, se extendió a Illinois, Indiana, Iowa y Ohio.
Las cifras del operativo son contundentes: 3.487 paradas de control, 766 vehículos comerciales o conductores retirados de circulación por condiciones inseguras, 51 detenciones por motivos migratorios, 47 cargos penales presentados, 39 arrestos, 36 violaciones a los requisitos de dominio del inglés y tres recuperaciones de carga robada por un valor aproximado de un millón de dólares.
El administrador de la Agencia Federal de Seguridad de Transportistas Motorizados, Derek Barrs, subrayó el componente de seguridad pública: «Ha sido ley durante mucho tiempo. Es un problema de seguridad. Si hubiera un accidente, querría asegurarme de que el conductor supiera cómo responder».
El requisito de dominio del inglés para conductores comerciales tiene respaldo legal previo a esta administración. En Florida, el Maestro Trooper Craig Lents explicó que la prueba consiste en verificar si el conductor puede leer señales de tránsito que ve durante fracciones de segundo a 70 millas por hora. Según troopers del estado, hasta la mitad de los camioneros en algunas estaciones de pesaje no superan ese estándar.
El operativo se produce tras una serie de accidentes mortales en los que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirma que los conductores involucrados estaban en el país de forma ilegal o portaban licencias comerciales que nunca debieron habérseles otorgado.
La Casa Blanca reiteró que la aplicación de las normas migratorias y de conducción comercial es «una prioridad máxima» del gobierno federal.
La lectura de Ágora Capital: Los números hablan solos. Más de 750 unidades fuera de servicio y casi medio centenar de detenciones migratorias en una sola operación revelan un margen de incumplimiento que el mercado de seguros, las aseguradoras de carga y los expedidores ya descontaban en sus primas. Cuando el Estado cumple su función básica —hacer que se respeten las reglas que él mismo estableció— el costo lo absorben los infractores, no el contribuyente ni las víctimas de accidentes. La extensión del operativo a cuatro estados del Medio Oeste sugiere que la administración Trump apuesta por convertir Highway Shield en estándar nacional, no en episodio aislado. Capital busca reglas claras; en el transporte de carga, esas reglas se llaman licencias válidas, inglés funcional y vehículos en condición.


