El presidente Javier Milei detalló este viernes los cuatro pilares de su propuesta de reforma a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), en una entrevista con el programa «¿Dónde estamos?» de FM NOW. El eje central: devolver a la entidad un único mandato, «preservar el valor de la moneda».
Pilar 1: mandato único. Milei calificó de «declaración de ignorancia» la Carta Orgánica vigente desde 2012, impulsada durante el kirchnerismo, que asigna múltiples objetivos a la política monetaria. La reforma elimina esa ambigüedad.
Pilar 2: prohibición total de financiar al fisco. El proyecto prohíbe «explícitamente el financiamiento del BCRA, ya sea de manera directa o indirecta, al Tesoro». Milei fue terminante: quienes violen la independencia del banco «deberían ir presos», incluyendo al directorio del BCRA, al Poder Ejecutivo y a legisladores que avalen esa conducta. También anunció la eliminación de las Letras Intransferibles, el mecanismo creado durante el kirchnerismo para usar reservas del banco en el pago de deuda pública.
Pilar 3: gobernanza reforzada. El proyecto establecerá mecanismos para que remover al presidente del BCRA y a su directorio «sea difícil», blindándolos frente a presiones políticas populistas.
Pilar 4: límite a la distribución de utilidades. Las ganancias contables derivadas de devaluaciones o de inversiones financieras no podrán distribuirse; deberán destinarse a capitalizar al organismo. Milei puso un ejemplo concreto: si el BCRA tuviera «US$100.000 millones en bonos del Tesoro de Estados Unidos a 30 años que rinden 5%», los US$5.000 millones anuales resultantes irían a reserva técnica, no al fisco. Para evitar un «equilibrio deflacionario», el proyecto incluye una alerta temprana si la inflación local cae por debajo de la inflación de referencia, y una cláusula condicional que permitiría pagar dividendos solo si la inflación entra en terreno negativo.
El mandatario también adelantó la incorporación de un mecanismo de shutdown al estilo estadounidense: si se agotan las partidas presupuestarias sin nuevo financiamiento aprobado, el Estado cierra operaciones. «Es un mecanismo para mantener las cuentas en orden», sostuvo. El proyecto fue debatido en una reunión con el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, el ministro de Economía Luis Caputo y el titular del BCRA Santiago Bausili, los tres ex presidentes de la entidad.
La iniciativa se enviará al Congreso en las próximas semanas.
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Desde Ágora Capital, la lectura es directa: cada uno de estos cuatro pilares apunta al mismo problema estructural, el financiamiento monetario del déficit, que durante décadas operó como un impuesto encubierto sobre el ahorro y los salarios argentinos. Blindar institucionalmente al BCRA no es un tecnicismo; es la diferencia entre una desinflación sostenible y un rebote inflacionario en el próximo ciclo político. Capital busca reglas claras, y una carta orgánica que ponga en riesgo de prisión a quienes la violen es, precisamente, el tipo de señal que los mercados llevan años esperando de Buenos Aires.


