Los números primero. En una entrevista con Mariana Brey en Telefe, Javier Milei salió al cruce de quienes atribuyen a Washington el mérito de haber sostenido el programa económico argentino. «De los setenta mil millones de dólares, Estados Unidos aportó dos mil quinientos. Estamos hablando de un número que es menos del cinco por ciento», afirmó el mandatario, y calificó de «muy deshonesto intelectualmente» el argumento contrario.
Milei explicó que el tamaño total del ataque especulativo fue equivalente a 70.000 millones de dólares y que el Gobierno respondió con instrumentos propios: «Limpiamos los encajes, subimos los encajes». La aclaración apunta a blindar la narrativa oficial de que el ajuste fiscal y la desregulación —no la asistencia externa— son el motor del programa de estabilización.
Banco Central sin caja política
El presidente también defendió el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El objetivo declarado es impedir que la entidad vuelva a financiar al Tesoro. «La misión fundamental del Banco Central de la República Argentina es preservar el valor de la moneda. Basta, se terminó», sostuvo.
Según Milei, la iniciativa prohíbe el financiamiento del déficit fiscal, dificulta la remoción del presidente del BCRA al exigir mayorías especiales en el Congreso e impide distribuir «utilidades ficticias» derivadas de cambios en la valuación de las reservas. «Se terminó la estafa», afirmó. Capital busca reglas claras, y una carta orgánica que blinde la independencia del emisor es exactamente eso.
Malvinas y diplomacia
Sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Milei diferenció el plano deportivo del político. «Lo que usted no puede permitir es que eso le pase a un político. Usted no puede hacer declaraciones que son equivalentes a hacer una declaración de guerra», señaló al referirse al partido Argentina-Inglaterra en el Mundial. El presidente aseguró que su administración logró «que la ONU obligue a Inglaterra a sentarse con nosotros a hablar» y afirmó que Estados Unidos, China y sectores de la sociedad británica respaldan la posición argentina.
Adorni y la Justicia
Consultado por la situación de Manuel Adorni, Milei ratificó su respaldo al ex vocero presidencial. «Para mí, Adorni es honesto», dijo, y añadió que la polémica se generó porque el funcionario «tocó el ego de los periodistas». Invocó la presunción de inocencia y sostuvo que su administración «es el único gobierno que no interfiere con la Justicia».
Lectura editorial
La entrevista deja un mensaje de fondo que el mercado ya conoce bien: el Gobierno de Milei apuesta a que los resultados hablen solos, sin muletas externas. La reforma del Banco Central, si avanza en el Congreso, sería el candado institucional que el programa de libre empresa necesita para ser creíble más allá de un mandato. Blindar al emisor del apetito fiscal de futuros gobiernos no es un detalle técnico; es la diferencia entre un ajuste coyuntural y un cambio de régimen.
El riesgo es político: mayorías especiales en un Congreso fragmentado son difíciles de conseguir. Pero la señal de que el Ejecutivo busca atar las manos del Estado —y no solo las propias— es, en sí misma, información para el inversor.


