La Alcaldía de Medellín emitió el Decreto 1495 el 30 de julio de 2026 para ampliar temporalmente los horarios de establecimientos de comercio nocturno durante la Feria de las Flores. La medida entró en vigor el 31 de julio y se mantendrá hasta el 9 de agosto.
La extensión opera en dos niveles. Los negocios que no forman parte del programa Convive La Noche podrán funcionar una hora adicional frente a su horario habitual. Los establecimientos vinculados a esa estrategia municipal reciben autorización para operar dos horas más. Así lo precisó María Fernanda Galeano, secretaria de Desarrollo Económico de Medellín: «Los establecimientos que no hacen parte del Programa Convive La Noche podrán operar una hora adicional frente a su horario habitual, mientras que los negocios vinculados a este programa tendrán autorización para funcionar dos horas más».
La norma cubre diez corredores turísticos: Las Palmas, Manila, Provenza de El Poblado Centro, la carrera 70, la carrera 68, la carrera 65 en el sector Gratamira de Castilla, la calle 33, la carrera 45 en Manrique, la carrera 92 en Aranjuez y la avenida Ayacucho. Según la Administración Distrital, estos sectores concentran la mayor afluencia de visitantes durante la feria.
Las proyecciones oficiales que sustentan la decisión son concretas: se esperan entre 67.000 y 74.000 turistas internacionales por vía aérea y más de 260.000 pasajeros por transporte terrestre. La ocupación hotelera proyectada se ubica entre el 70 % y el 75 %, lo que presiona al alza la demanda de restaurantes, bares y servicios conexos.
El control del cumplimiento recae en la Policía Nacional, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Convivencia, mediante operativos permanentes sobre horarios de cierre, niveles de ruido y demás disposiciones vigentes.
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La señal que envía esta medida es directa: cuando la regulación se flexibiliza de forma temporal y predecible, el sector privado responde con inversión, empleo y flujo de caja. Medellín no subsidiará a los empresarios del entretenimiento; simplemente les retirará una restricción horaria durante nueve días. Ese es el mecanismo correcto: el Estado facilita, el mercado ejecuta.
El contraste con la lógica regulatoria que predomina en buena parte de la región es elocuente. Mientras varios gobiernos latinoamericanos debaten cómo gravar más a la economía nocturna o cómo ampliar el aparato de control, la administración de Medellín opta por reducir la fricción regulatoria en un corredor de alta demanda. Capital busca reglas claras, y en este caso las encontró —aunque sea por nueve días.


