Los números primero. Medellín pasó de recibir cerca de US$31 millones en inversión para startups en 2024 a cerrar 2025 con US$157 millones, un salto de 406%. La cifra no es aislada: la Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y el Área Metropolitana (ACI Medellín) reportó que la inversión total gestionada —nacional y extranjera— pasó de US$150 millones en 2024 a más de US$400 millones en 2025, con un salto de empleos de 1.759 a 11.211, un crecimiento cercano al 266%.
Según ACI Medellín, el impulso vino de tecnología, industrias creativas, infraestructura y comercio, con capital proveniente de Estados Unidos, Colombia, Brasil y Francia. La entidad atribuye parte del resultado a un ambiente político que buscó consolidar a la ciudad como un destino estable, innovador y competitivo.
El respaldo institucional se refleja también en el ranking: según el Colombia Tech Report (CTR), Medellín fue reconocida en mayo como el ecosistema de innovación más sólido de América Latina y el mejor destino de la región para hacer negocios dentro del sector startup, por encima de Ciudad de México, Santiago de Chile y Buenos Aires.
El caso más grueso del año es el de Erco Energy, fundada por Juan Esteban Hincapié y Juan Camilo López, dedicada a software y hardware para energía solar y almacenamiento en baterías. La compañía, con ingresos superiores a $1 billón anuales, cerró en 2026 una ronda Serie C por US$129 millones, con la participación de cuatro fondos: Next Utility Ventures, Augment Infrastructure, Norfund y Endeavor Catalyst.
Otro caso relevante es Solé (antes Solenium), de Paola Santiago Ribón, Eduardo Ospina y Nicolás Villegas, que consiguió US$40 millones vía venture debt. El Banco Holandés de Desarrollo Empresarial (FMO) aportó US$30 millones, mientras un family office y la propia empresa completaron el resto. Los recursos financiarán 40 minigranjas solares operadas por Unergy.
En el segmento fintech, Sempli —de Esteban Velasco y Felipe Llano— cerró su mejor año desde que inició operaciones hace nueve: utilidad antes de impuestos de $1.977 millones, activos por $88.654 millones y una cartera que creció 16,3%, con desembolsos por $103.682 millones. La compañía sumó un fondeo de deuda de US$10 millones, con lo que acumula US$68 millones levantados —un tercio en equity, dos tercios en deuda— y lanzará este año una línea de financiación de vehículos.
El mercado ya votó. Cuatro fondos internacionales, un banco de desarrollo holandés y capital privado de tres continentes no llegan por casualidad: llegan donde encuentran reglas claras, cifras auditables y un ecosistema que premia la ejecución antes que el discurso.
El contraste con años de estancamiento en otras plazas de la región es elocuente. Cuando el capital privado encuentra certidumbre jurídica y un entorno que no le compite ni lo asfixia con intervención, la inversión no espera: encuentra el camino sola, y detrás de cada dólar hay un empleo real, no una promesa de despacho público.


