Stacy Davis Gates no esperó invitación. La presidenta del Chicago Teachers Union (CTU) declaró esta semana que está lista para recolectar firmas de petición para la reelección del alcalde Brandon Johnson. «Si él no va a pasar una, yo la pasaré por él», dijo en entrevista con WTTW News el martes.
El respaldo es explícito. Davis Gates defendió el historial de Johnson en las escuelas públicas. «Donde el gobernador no ha financiado nuestras escuelas, el alcalde nos ha dado mil millones de dólares», afirmó. Añadió que, en su opinión, las Chicago Public Schools (CPS) nunca han tenido mejor liderazgo.
Los números cuentan otra historia. Según análisis del Illinois Policy Institute, el CTU canalizó más de 2,6 millones de dólares directamente a la campaña de Johnson en 2023. Los sindicatos de maestros en conjunto aportaron más de 6 millones. Johnson fue docente público, organizador sindical y coordinador legislativo del propio CTU antes de llegar al Ayuntamiento.
En 2023, el CTU lo respaldó desde el inicio. Ese apoyo lo impulsó sobre la alcaldesa Lori Lightfoot en la primaria. Luego derrotó al exdirector de CPS Paul Vallas en la segunda vuelta.
Críticos sostienen que la agenda de Johnson la dicta su antiguo empleador. Johnson lo niega. En 2023 declaró a ABC 7 que su plataforma representa un compromiso compartido por «unir a la ciudad en torno a valores que la gente de Chicago claramente quiere».
Durante su mandato, Johnson supervisó un cambio histórico en la gobernanza de CPS. Una ley estatal de 2021 —objetivo de larga data del CTU— estableció un consejo híbrido de 21 miembros para administrar el distrito. La reforma era una prioridad del sindicato desde hace años.
El desempeño académico del distrito, sin embargo, sigue bajo escrutinio. Los críticos señalan que el alineamiento entre el alcalde y el sindicato no se ha traducido en mejoras medibles para los estudiantes.
Lectura de Ágora Capital. El vínculo entre Johnson y el CTU ilustra un patrón conocido: el aparato sindical financia la campaña, dicta la política y luego celebra los resultados. Más de 6 millones de dólares de dinero sindical en una sola elección municipal no es filantropía cívica. Es inversión con retorno esperado.
Cuando el presupuesto escolar crece y el rendimiento académico no sigue, el contribuyente de Chicago paga dos veces: una en impuestos y otra en oportunidades perdidas. El libre mercado en educación —competencia, elección, rendición de cuentas— es exactamente lo que este esquema está diseñado para evitar.


