El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, lanzó una andanada pública contra la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) tras conocerse el contenido de una carta del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo dirigida al ministro de Hacienda y al director de la Dian, Carlos Emilio Betancourt Galeano.
En ese documento, el Ministerio de Comercio expone las acciones que adelantó frente a las observaciones de Estados Unidos en materia de control a importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso. La conclusión de Mac Master fue directa: «Esta comunicación de Mincomercia ilustra la inacción de la Dian, que condujo a que Colombia tenga hoy un arancel del 12,5% para más de 1/3 de nuestras exportaciones».
La investigación fue adelantada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que justificó el arancel al considerar que Colombia no había adoptado plenamente medidas para impedir el ingreso de productos vinculados con trabajo forzoso en las cadenas de suministro.
Según la carta del Ministerio de Comercio, esa cartera promovió la incorporación de una disposición dentro del proyecto de ley de reforma al régimen sancionatorio aduanero para prohibir la importación de esos bienes y asignar a la Dian las competencias necesarias. La propuesta incluía herramientas como la suspensión temporal del levante de mercancías, la retención preventiva y la solicitud de información adicional a importadores. La norma debía estar lista antes del 26 de junio para responder a los compromisos exigidos por Washington. No fue expedida en ese plazo.
El ministerio también señaló que la Dian no acompañó algunas de las acciones de articulación con gremios y actores del comercio exterior, incluyendo una sesión del Comité Directivo de Analdex convocada para abordar la temática.
La Dian, por su parte, rechazó las afirmaciones y sostuvo que la responsabilidad de expedir la reglamentación correspondía al Ministerio de Comercio. Además, aseguró que entregó oportunamente los insumos técnicos necesarios para la elaboración de la norma.
Mac Master no se conformó con señalar la omisión: planteó preguntas que van más lejos. «¿Se trata de una actitud deliberada, o no? La autoridad aduanera sabía perfectamente el riesgo que corrían las exportaciones colombianas. ¿Fue ineptitud, fue a propósito, se trató de un sabotaje, se trató simplemente de incapacidad?», escribió en su cuenta de X. También cuestionó por qué el resto del Gobierno no presionó a la Dian para que cumpliera con las tareas solicitadas, pese a los reiterados llamados de exportadores y gremios. Cerró con una frase que resume el desamparo del sector privado: «Por supuesto, ellos se van ahora y se olvidarán de las responsabilidades que tuvieron con el país».
Desde Ágora Capital, el cuadro es inequívoco: una disputa burocrática entre entidades del Gobierno de Petro terminó pagándola la libre empresa colombiana. Mientras el Ministerio de Comercio y la Dian se intercambiaban responsabilidades, los exportadores acumulaban un costo concreto. Capital busca reglas claras, no guerras de competencias internas. El arancel del 12,5% sobre más de un tercio de las exportaciones no es un daño colateral; es el precio de un Estado que no funciona.


