El presidente José Antonio Kast suspendió esta semana su gira de tres días a la Región de Tarapacá. El itinerario incluía visitas entre el miércoles y el viernes, entre ellas una parada en la localidad fronteriza de Colchane y su participación en la festividad de La Tirana. La razón: un sistema frontal que proyecta precipitaciones de entre 120 y 200 milímetros solo en la Región Metropolitana, con afectación prevista desde Atacama hasta Los Lagos.
La instrucción desde La Moneda fue directa. Ningún ministro, subsecretario ni integrante de los equipos operativos podrá tomarse el día libre del interferiado del viernes. El gabinete se desplegó en regiones: el ministro de Agricultura, Jaime Campos, fue destinado a Ñuble; la ministra de Energía, Ximena Rincón, permanecerá en Valparaíso; el subsecretario de Energía, Hugo Briones, se trasladó a La Araucanía. El subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, cubrirá Biobío; el subsecretario de Servicios Sociales, Alejandro Fernández, estará en Coquimbo; el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, en Maule. La subsecretaria de Vivienda, Natalia Aguilar, se desplaza a O'Higgins; la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, también a Valparaíso; el subsecretario de la Segegob, José Francisco Lagos, a Los Ríos.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, encabezará el monitoreo desde la Región Metropolitana. El ministro de Vivienda, Iván Poduje, seguirá de cerca la posible afectación a viviendas, con foco en zonas donde aún hay obras de reconstrucción activas tras catástrofes anteriores.
El escenario fue revisado el lunes en el comité político de La Moneda. La directora del Senapred, Alicia Cebrián, expuso las proyecciones meteorológicas y el plan de coordinación del Estado. Ese mismo martes, Kast visitó junto al biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, y la propia Cebrián la quebrada de Ramón, uno de los puntos críticos de la capital frente a lluvias intensas. Las Fuerzas Armadas quedaron en acuartelamiento preventivo. Policías, Bomberos y servicios públicos también se encuentran en alerta.
Kast confirmó que, tras asistir este miércoles a la cuenta pública del Congreso, permanecerá en La Moneda para seguir la evolución del temporal. «Estaré disponible para cualquier gestión que sea necesaria y útil», señaló. Remarcó que el gobierno respetará la conducción técnica del Senapred.
Los números primero: 200 milímetros proyectados en la Metropolitana no son una estadística menor. Son el tipo de evento que pone a prueba la cadena de mando, la logística del aparato estatal y la capacidad real de coordinación entre niveles de gobierno. Kast apostó por la presencia física del gabinete en terreno y por ceder la conducción técnica al organismo especializado. Es la apuesta correcta. El Estado cumple su función esencial —proteger vidas y propiedad— cuando actúa con estructura y sin improvisación. Capital busca reglas claras; la población, en una emergencia, busca exactamente lo mismo.


