Un hombre identificado como Roberto S. será juzgado la próxima semana por el homicidio de Luis Fernando Duarte Vázquez, ocurrido el 14 de noviembre de 2021 en el barrio Niño Perdido de Candelaria, sobre la costa del río Paraná, provincia de Misiones.
Ambos tenían 23 años, eran de nacionalidad paraguaya y trabajaban como albañiles. Según la reconstrucción del juez de Instrucción Ricardo Balor y el fiscal René Casals, esa noche los dos compartieron bebidas alcohólicas en la vía pública. El acusado reclamó a Duarte Vázquez una deuda de 500 pesos. La víctima respondió que no contaba con esa suma, lo que desencadenó la discusión.
Roberto S. atacó a su compañero con un arma blanca y le propinó cinco puñaladas en los brazos y el tórax. La investigación determinó que algunas heridas fueron producidas por la espalda, lo que evidenció un ataque sorpresivo. Duarte Vázquez murió sin recibir atención médica.
Tras el crimen, el agresor escapó junto a su pareja antes de que la Policía llegara al lugar. En un primer momento los investigadores apuntaron a otro hombre de 41 años, pero los testimonios recopilados ubicaron a Roberto S. en la escena. Efectivos de la Dirección de Homicidios lo localizaron horas más tarde en la casa de su madre, donde intentó escapar al advertir la presencia policial; fue reducido y detenido por orden judicial.
El acusado compareció ante la Justicia y rechazó la posibilidad de un acuerdo abreviado. El juicio oral tendrá lugar el lunes próximo ante el Tribunal Penal 1 de Posadas, integrado por los jueces Gustavo Arnaldo Bernie, Viviana Gladis Cukla y Carla Alejandra Freitag. La acusación estará a cargo del fiscal Vladimir Glinka y la defensa, de Miguel Ángel Varela. Fueron convocados 15 testigos entre efectivos policiales y peritos; se estima que las audiencias se extenderán a lo largo de cuatro jornadas. Roberto S. enfrenta una pena de hasta 25 años de prisión.
El caso no es un hecho aislado en la provincia. En abril pasado, el prestamista Andrés Winck, de 46 años, asesinó a tiros al mecánico Daniel Kaiser, de 50, en San Pedro, Misiones, en medio de una discusión por una deuda. Winck efectuó cinco disparos con una pistola calibre 9 milímetros, recargó y disparó tres veces más. Kaiser falleció en el hospital local. En el lugar se levantaron 10 vainas servidas y tres fragmentos de proyectiles.
Dos crímenes distintos, el mismo denominador: deudas menores que terminaron en muertes violentas. Lo que está en juego aquí no es solo la severidad de la pena —hasta 25 años en el caso de Roberto S.— sino la capacidad del Estado provincial para garantizar el orden básico sin el cual ninguna transacción económica, por mínima que sea, resulta segura. Cuando la vida de una persona vale menos que 500 pesos, el problema trasciende el expediente judicial y señala directamente la fragilidad del estado de derecho en el territorio.


