El Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) anunció el lanzamiento de la ExpoEmpleo Virtual IESA 2026, un evento de dos semanas en formato 100% digital diseñado para conectar empresas con profesionales venezolanos desde cualquier dispositivo y desde cualquier geografía.
La decisión tiene una lógica de mercado directa. En la edición presencial de mayo, las empresas inscritas ofrecieron 1.090 vacantes y asistieron más de 2.300 personas. Sin embargo, el IESA detectó que casi 1.900 profesionales registrados no pudieron asistir por limitaciones de tiempo o traslado. Esa demanda insatisfecha es precisamente el activo que la versión virtual busca monetizar.
El evento se desarrollará en alianza con NodosMall a través de la plataforma Goliiive. Los organizadores lo describen como «un ecosistema inmersivo» que, a diferencia de los portales de empleo convencionales, concentra la atención en un período acotado para generar lo que denominan un «efecto convocatoria», respaldado por una campaña de marketing y una agenda académica en vivo.
Las empresas tienen hasta el 31 de agosto para registrarse y subir sus ofertas en la plataforma. Para los postulantes, la participación será gratuita; la fase de registro de candidatos se abrirá en los próximos días, según informó la institución.
Jorge Silva, CEO de Celta Consulting, calificó la edición anterior como «sin duda alguna de las mejores ferias de empleo de Venezuela y Latinoamérica por su organización e impacto a marcas empleadoras».
El IESA, con sede en San Bernardino, Caracas, se posiciona con esta iniciativa como referente en empleabilidad digital dentro del ecosistema académico venezolano.
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La lectura de Ágora Capital es sencilla: cuando el aparato estatal no genera empleo formal ni condiciones para que las empresas contraten con certeza jurídica, la iniciativa privada y la academia llenan el vacío con ingenio y tecnología. Una feria virtual que elimina barreras geográficas no es solo un ejercicio de innovación; es una respuesta de mercado a un mercado laboral fragmentado por años de destrucción institucional.
El dato más revelador no son las vacantes ofrecidas, sino los casi 1.900 profesionales que no pudieron asistir al evento presencial. Esa cifra habla de una demanda de empleo formal reprimida que el sector privado —no el Estado— está intentando canalizar. Capital humano y libre empresa buscando el camino solos, como suelen hacerlo cuando las reglas del juego lo permiten.


