La Secretaría de Energía (SEN) de Honduras anunció una nueva reducción en los precios de los combustibles vigente desde el lunes 13 hasta el domingo 19 de julio. Las rebajas abarcan gasolina superior, regular, kerosene, diésel y gas licuado de petróleo (GLP) vehicular, con ajustes que van desde 0.05 centavos hasta 2.25 lempiras por galón, según el tipo de producto.
Los nuevos precios por galón
El kerosene registra la caída más pronunciada: baja 2.25 lempiras y queda en 102.37 lempiras. El diésel desciende 1.22 lempiras hasta 119.53 lempiras, un movimiento relevante dado su peso en los costos del transporte de carga, el transporte público y los sectores productivos. La gasolina superior cae 0.24 centavos y se ubica en 131.15 lempiras, mientras la regular retrocede 0.05 centavos a 121.70 lempiras. El GLP vehicular baja 0.62 centavos hasta 47.96 lempiras.
El GLP doméstico —utilizado por miles de familias para cocinar— mantiene su precio en 249.62 lempiras por cilindro, amparado en el mecanismo de congelamiento mensual que aplica la SEN a ese producto.
Actualización semanal referenciada al mercado internacional
Las autoridades explicaron que Honduras actualiza su estructura de precios cada semana conforme al comportamiento del mercado internacional del petróleo y sus derivados. La SEN indicará los próximos cambios según continúe monitoreando esas variaciones externas.
La tendencia bajista acumulada en las últimas semanas ha reducido la presión de costos sobre el transporte y la industria, sectores que utilizan los combustibles como insumo primario. Las variaciones semanales inciden directamente en el costo de movilización de productos y servicios en distintas regiones del país.
Lectura de Ágora Capital
La mecánica hondureña de ajuste semanal referenciado al mercado internacional es, en esencia, un mecanismo de transmisión de precios que evita que el Estado absorba indefinidamente la volatilidad con subsidios encubiertos —un error recurrente en economías de la región que termina distorsionando la asignación de recursos y cargando la factura al contribuyente. Cuando el precio internacional cede, el consumidor lo percibe en días; cuando sube, el ajuste también es transparente.
El riesgo real está en la excepción: el congelamiento mensual del GLP doméstico introduce una cuña regulatoria que, si se prolonga en un entorno de alza internacional, acumula deuda implícita o presiona el presupuesto público. Capital busca reglas claras y sostenibles, no alivios temporales que hipotecan el ajuste futuro.


