El Grupo Ficohsa lleva 30 años operando en Centroamérica. Hoy gestiona presencia en Honduras, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Estados Unidos. Su plantilla supera los 7,000 colaboradores. El 58% son mujeres.
Este jueves, en Honduras, el vicepresidente de Comunicación Corporativa, Germán Castañeda, presentó la Memoria de Sostenibilidad del grupo. El mensaje fue directo: la banca regional necesita más transparencia, no más estadísticas.
«El tema de la transparencia es fundamental. No es solamente hacer las cosas», afirmó Castañeda. «Tenemos que hacer las cosas bien.»
Los números respaldan el discurso. En 14 años, Ficohsa ha invertido más de 24,2 millones de dólares en proyectos sociales sostenibles. Destinó 9,4 millones al desarrollo productivo. Financia nueve proyectos de energía renovable con una cartera crediticia superior a los 161,9 millones de dólares.
Castañeda identificó el acceso como el reto central del sector. «Estamos preocupados todos los días por crear soluciones que permitan llegar a los rincones más recónditos del país», señaló. La inclusión financiera no es filantropía: es mercado sin explotar.
La transformación digital agrega presión. Castañeda advirtió que el avance tecnológico trae nuevos riesgos de fraude y estafa. Las instituciones deben reforzar sus capacidades de seguridad. «Estamos en un negocio de confianza», resumió.
Karla Simón, vicepresidenta de Sostenibilidad, detalló la arquitectura de programas sociales del grupo. Mencionó Mujeres Adelante, De Mi Tierra y las iniciativas de la Fundación Ficohsa. «Los números son importantes, pero más importante aún es el impacto en la vida de las personas», afirmó Simón.
Castañeda cerró con una postura que Ágora Capital comparte sin reservas. «Como empresa privada tenemos un rol importante de ser referentes en transparencia y en soluciones limpias», dijo. La banca privada, cuando opera con reglas claras y rinde cuentas, construye lo que ningún programa estatal logra: confianza sostenida en el tiempo.
Esa confianza es la materia prima del crédito. Sin ella, el flujo se detiene, la inversión se retira y las comunidades más alejadas quedan fuera del sistema. Ficohsa apuesta a que la transparencia no es costo regulatorio, sino ventaja competitiva. El mercado, a largo plazo, siempre premia esa apuesta.


