Fedecámaras llevó a la mesa con Delcy Rodríguez tres reclamos concretos: servicios públicos, crédito e impuestos. Felipe Capozzolo informó que el sector privado formal pidió atención prioritaria a la estabilización de los servicios públicos, la reapertura de opciones de financiamiento bancario y la revisión de la carga tributaria sobre las empresas.
La reunión se produjo durante la instalación de la 82.ª Asamblea Anual de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela. Capozzolo señaló que la mandataria encargada mostró receptividad frente al pliego de inquietudes y que el Ejecutivo avanza en soluciones estructurales de forma coordinada.
El gremio también puso sobre la mesa el frente laboral. El dirigente patronal valoró la participación activa de Fedecámaras en los procesos de diálogo social tripartito, orientados a revalorizar los ingresos laborales, dignificar la remuneración de los trabajadores y consensuar una modernización de la ley de prestaciones sociales.
Ese punto no es menor. Para el empresariado, la reforma debe conciliar la protección social con la viabilidad financiera del parque productivo. Dicho en claro: más costo laboral sin productividad no crea capitalización; la erosiona.
Capozzolo afirmó que el plan estratégico 2025-2027 busca elevar el PIB a través del aumento de la producción, la competitividad de las exportaciones no tradicionales y el acceso masivo a la tecnología. También sostuvo que la formación técnica continuada y la adopción de herramientas tecnológicas son pilares para igualar la capacidad operativa de las empresas venezolanas con sus pares en el mercado latinoamericano.
«Queremos elevar el PIB a través de la producción, de la competitividad y de las exportaciones. El tema laboral se está llevando adelante de forma activa para consensuar soluciones a favor de los trabajadores que mejoren sus ingresos, al tiempo que impulsamos la modernización de las prestaciones sociales para un justo balance en el diálogo social», expresó Capozzolo.
Fedecámaras ratificó además que mantendrá mesas técnicas intersectoriales para dar seguimiento a la facilitación de trámites de exportación y a la modernización de los esquemas crediticios. El objetivo, según el gremio, es apalancar el crecimiento de la actividad industrial en el último trimestre del año.
La presencia de la alta representación gubernamental en la asamblea patronal consolida un canal de negociación económica directa entre el Estado y el capital privado. En un país donde el flujo de crédito y la carga tributaria pesan sobre la inversión, el mercado pide algo elemental: reglas claras para producir más y correr menos riesgo país.
También queda expuesto el otro lado de la ecuación. Si los servicios públicos siguen inestables y el financiamiento bancario no se reabre, la productividad seguirá contenida. El empresariado está pidiendo menos fricción estatal y más margen para invertir. Ese es, al final, el punto de fondo.


