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FDA retracta positivo de ciclospora en lechuga Taylor Farms: 1,645 enfermos y el recall sigue en pie

La agencia reconoció un falso positivo en una muestra analizada el 18 de julio de 2026, pero mantiene la retirada voluntaria con base en datos epidemiológicos, no en pruebas de producto.
Imagen ilustrativa
martes 21 de julio de 2026

El brote de ciclospora vinculado a lechuga iceberg rallada suma 1,645 casos confirmados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en 34 estados, con 141 hospitalizaciones y ninguna muerte, desde el 1 de mayo de 2026. La cifra contrasta con los 249 casos registrados en el mismo período del año anterior.

La investigación de rastreo de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) identificó a Taylor Farms de México como proveedor de la lechuga iceberg servida en establecimientos de Taco Bell donde se registraron contagios. La empresa inició un retiro voluntario de toda la lechuga iceberg cultivada en el centro de México, basándose, en sus propias palabras, en «información proporcionada por la FDA». El retiro alcanzó también a lechuga rallada de la marca Marketside comercializada en Walmart.

El 18 de julio de 2026, la FDA anunció un resultado positivo en una muestra de lechuga importada, recolectada durante la inspección en la frontera sur y aparentemente fuera del lote ya retirado. Un día después, expertos del laboratorio de la propia agencia revisaron el resultado y lo clasificaron como falso positivo, señalando que «no representa una amplificación verdadera». Al 19 de julio de 2026, la FDA reportó que no existía ningún resultado positivo confirmado en muestras de producto relacionadas con el brote.

Taylor Farms respondió públicamente destacando que la FDA no ha identificado «un solo resultado positivo en pruebas de producto» para ciclospora. El comisionado en funciones de la agencia afirmó en una llamada con periodistas el lunes que las comunicaciones del fin de semana en torno al falso positivo «no cambian la base de la investigación del brote ni los datos epidemiológicos que respaldan el retiro voluntario».

La dificultad técnica es central en este caso. Don Prater, comisionado adjunto en funciones para alimentos de la FDA, explicó que la ciclospora no puede cultivarse con técnicas convencionales de laboratorio y es «extremadamente difícil de detectar incluso con los métodos más sensibles de la agencia». La lechuga iceberg agrava el problema: su ciclo de distribución es tan rápido que el producto contaminado suele estar consumido o desechado antes de que aparezcan los síntomas, lo que puede tardar una semana o más. La FDA utiliza PCR en la frontera, un método que amplifica el material genético del parásito; bajo la presión de un brote activo, la revisión fue apresurada y el error, reconocido.

La FDA pidió disculpas a Taylor Farms por el falso positivo, según informó el New York Post, citado por Breitbart News. No obstante, la agencia mantiene su recomendación: no consumir la lechuga iceberg retirada de Taylor Farms de México y desecharla. El retiro cubre 27 estados, desde Alabama hasta Wisconsin.

El mercado ya registró el impacto reputacional antes de que la ciencia pudiera resolverlo. Lo que este episodio expone no es solo la fragilidad de los métodos de detección de ciclospora, sino el costo que paga una empresa privada cuando una agencia federal comunica un resultado sin la verificación suficiente. El recall sigue vigente por razones epidemiológicas sólidas; el falso positivo, en cambio, fue un error de proceso que la propia FDA tuvo que corregir. Capital y reputación se pierden en horas; recuperarlos toma mucho más.

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