Una familia de tres integrantes se convirtió en pieza clave del expediente $LIBRA. Orlando Mellino, de 75 años, es el jubilado titular de la cuenta a la que Hayden Davis —creador del activo digital— envió más de un millón de dólares digitales el día de su reunión con el presidente Javier Milei y el lobista Mauricio Novelli en Casa Rosada, según reconstruyó La Nación con información aportada por la plataforma de criptomonedas Bitget.
Luego de recibir esa suma, Mellino la giró a una cuenta no identificada mediante cuatro transferencias consecutivas. La técnica, denominada «smurfing», se utiliza para fragmentar movimientos y eludir los radares de monitoreo en el ecosistema cripto. El fiscal Eduardo Taiano, con asistencia de organismos especializados, logró reconstruir esa ruta.
El jubilado tiene paradero incierto. Una huella lo situaba en Torremolinos, Málaga, España, donde figuraba como titular de al menos dos sociedades: Milenio UP y Los Mejores del Tablón. Quienes lo conocen señalan que «apenas se da maña con el celular». Cuando la Justicia fue a notificarle el embargo sobre sus bienes a un domicilio en Tigre asociado a su nombre, comprobó que la dirección no existía.
El hijo y la financiera
Diego Mellino, profesional de la salud recibido en Estados Unidos y fundador de una escuela de quiropraxia en Buenos Aires, es socio de la financiera de Vicente López en la que operaba Novelli. Sobre ese establecimiento recae la sospecha de haber sido el punto donde el dinero digital cobró vida física.
Diego constituyó múltiples sociedades en Estados Unidos, Inglaterra y España —entre ellas El Filósofo Griego, Open 24, Punto Alto Managment and Consulting y Globalizing Ath— y se adentró en negocios de exportación, cajas de seguridad privadas y logística. Su acuerdo con la financiera incluía al trader Camilo Rodríguez Blanco, receptor de cerca de cuatro millones de dólares enviados por Davis días después del primer movimiento.
Antes del caso $LIBRA, Diego ya estaba bajo la lupa judicial en Campana por ser apoderado de Modo Domo, sociedad constituida en Estados Unidos que, según la hipótesis del juez Adrián González Charvay, se utilizó para refacturar precios. González Charvay le dictó medidas patrimoniales y le prohibió salir del país.
La madre, el nexo transversal
Susana Georges, madre de Diego y expareja de Orlando, conocía de primera mano a los dueños de la financiera sospechada. Además, le alquiló un inmueble en Vicente López al trader Rodríguez Blanco, socio de su hijo. Sus bienes también quedaron congelados por la causa de Campana, vinculada a Modo Domo.
Por el momento, el único formalmente alcanzado por la causa que tramita ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi es el jubilado Orlando Mellino. Diego y Georges enfrentan el expediente de Campana.
---
Lo que emerge de la trazabilidad cripto es un esquema donde el dinero pasó por un jubilado con escaso manejo tecnológico, una financiera de Vicente López y un trader colombiano. Capital busca reglas claras; lo que este caso expone es lo contrario: una cadena de sociedades opacas, cuentas sin titular identificado y técnicas de fragmentación diseñadas para que el rastro se pierda. La pregunta que la Justicia aún no ha respondido es quién instruyó cada eslabón de esa cadena y con qué propósito.


