Braian Oroná, de 36 años y ex efectivo de la Policía Bonaerense, es el principal detenido por el intento de robo ocurrido el miércoles pasado a las 3 am en la casa de Daniel Scioli en Villa La Ñata. Scioli, ex gobernador y actual secretario de Turismo y Deporte, se encontraba presente en el lugar al momento del hecho.
Oroná fue custodio de Scioli once años atrás, según consigna la causa. La hipótesis principal del fiscal Cosme Iribarren, titular de la UFI Benavidez a cargo de la investigación, apunta a que el ex policía sabría dónde se guardaba dinero en la vivienda. Oroná se negó a declarar ante el fiscal.
El segundo detenido es Santiago Grandicelli, identificado como chofer del Peugeot 207 Compact modelo 2012 empleado en el asalto y actual empleado de YPF. Grandicelli sí declaró, pero no pudo explicar el hallazgo más comprometedor: en su casa de la calle Sarmiento en Ensenada, los investigadores encontraron ropa que habría sido usada durante el robo y una máscara de payaso. Oroná fue detenido en ese mismo domicilio; ambos convivían.
Los teléfonos de los dos detenidos fueron secuestrados. La pericia para extraer sus contenidos se realizará este miércoles en la UFI Benavidez. Restan identificar y capturar a otros dos sospechosos. Uno de ellos dejó una pista concreta: poco después del asalto, a las 3.40 am, se presentó en un centro náutico cercano a la casa de Scioli y solicitó conectarse al wifi del establecimiento. Los investigadores, con participación de la Superintendencia AMBA Norte I y la División Robos y Hurtos de la PFA, rastrean su teléfono en el módem del lugar.
El perfil de Oroná suma elementos de riesgo que el aparato estatal no detectó a tiempo. Una causa por violencia de género fue lo que le costó el puesto en la fuerza: sus últimos aportes al Ministerio de Seguridad provincial se registraron en diciembre pasado. Además, el sistema financiero lo cataloga como moroso de alto riesgo: debe casi $4 millones a bancos y financieras desde hace varios meses.
El fiscal Iribarren, conocido por integrar el equipo acusador en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, aguarda el legajo completo de Oroná. Se estima que el ex efectivo revistó en la División Custodia durante la mayor parte de su carrera.
El caso plantea una pregunta incómoda que el aparato de seguridad bonaerense deberá responder: ¿cómo un ex efectivo con antecedentes de violencia de género y deudas de alto riesgo mantuvo acceso a información sensible sobre la custodia de funcionarios? La falla no es solo policial; es institucional. Cuando el Estado no depura sus propias filas con rigor, la información privilegiada se convierte en insumo para el crimen. El libre ejercicio de la propiedad privada y la seguridad personal de los ciudadanos exigen fuerzas de seguridad que funcionen con estándares claros de idoneidad, no con burocracia que encubre expedientes hasta que el daño ya está hecho.


