Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNlunes 14 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Economía global

Empresarios panameños exigen desmantelar la burocracia y blindar la seguridad jurídica para atraer inversión de largo plazo

La Apede advierte que las trabas estatales «asfixian la competitividad» y que sin Estado de Derecho sólido es imposible garantizar flujo de capital ni paz social.
Imagen ilustrativa
lunes 20 de julio de 2026

La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) lanzó un llamado formal al sector público y privado para reorientar el modelo de desarrollo del país sobre cuatro pilares que el gremio considera «no negociables»: seguridad jurídica, libertad económica, transparencia institucional y sostenibilidad.

El diagnóstico es directo. La organización advierte «con profunda preocupación» un «progresivo retroceso en la calidad de la democracia», visible en el debilitamiento institucional y en la pérdida de confianza en los contrapesos del poder. La conclusión que extrae es igualmente directa: «sin una democracia sólida, instituciones independientes y reglas claras, es imposible atraer inversión de largo plazo o garantizar la paz social».

En materia de libre empresa, la Apede apunta al entorno regulatorio como freno estructural. «Observamos un entorno nacional cada vez más restrictivo, en el que las trabas burocráticas y la tramitología excesiva asfixian la competitividad», señala el comunicado. El remedio que propone es preciso: desmantelar obstáculos y simplificar procesos «para que el sector privado pueda emprender, competir y generar riqueza sin frenos estatales».

Sobre transparencia, el gremio subraya que la rendición de cuentas actúa como «barrera frente a la corrupción y el clientelismo», prácticas que, a su juicio, erosionan la confianza ciudadana y debilitan la democracia desde adentro.

En el plano sectorial, la Apede identifica tres motores concretos de productividad: modernización del sector logístico, una agroindustria con vocación exportadora y el desarrollo del turismo en el interior del país. A estos se suma la urgencia de cerrar brechas de infraestructura física y digital. El gremio también advierte que «un desarrollo verdaderamente sostenible es inviable mientras persistan el desabastecimiento de agua potable y las deficiencias críticas en los servicios básicos», condiciones que afectan tanto la operatividad empresarial como la dignidad humana.

En educación, la Apede reclama un sistema moderno alineado con la era digital y la inteligencia artificial, con participación activa del sector privado en capacitación continua bajo «un esquema estricto de meritocracia».

Giulia De Sanctis, presidenta de la Apede, encabeza un gremio que ha convertido este conjunto de propuestas en un diseño articulado. Según la propia asociación, al revisar sus posturas del bienio «descubrimos que no son planteamientos aislados; convergen en un diseño común: la planificación estratégica para edificar un Panamá verdaderamente competitivo, equitativo y de oportunidades».

Desde Ágora Capital, el mensaje del empresariado panameño es una señal que los mercados deberían leer con atención. Capital busca reglas claras, y Panamá tiene activos reales —canal, logística, posición geográfica— que solo rinden su potencial cuando el aparato estatal deja de ser un obstáculo y se convierte en plataforma. El llamado de la Apede no es ideológico: es una hoja de ruta para que la inversión de largo plazo encuentre el camino. La pregunta es si el gobierno de Mulino traducirá ese diagnóstico en reformas concretas antes de que el costo de oportunidad se vuelva irreversible.

Más de Economía global