El auditorio de la Cámara de Comercio de Medellín se llenó de aplausos y de palabras que, en otro contexto, sonarían exageradas. No lo eran. Empresarios, gobernantes regionales y líderes sociales de Antioquia se reunieron para rendir homenaje al registrador nacional Hernán Penagos por el manejo de las recientes elecciones presidenciales colombianas —las mismas que el presidente Gustavo Petro intentó desacreditar ocho meses antes de que se abrieran las urnas con mensajes de supuestos fraudes que, según la fuente, nunca logró probar.
Lina Vélez, presidenta de la Cámara de Comercio de Medellín, abrió el acto con una declaración que resume el sentimiento del sector privado: «Usted es un héroe silencioso de la patria». Vélez subrayó que «la democracia no se sostiene solo sobre leyes, instituciones y constituciones; su verdadero fundamento está en la confianza de los ciudadanos en que su voz cuenta, que su voto vale y que la voluntad popular será respetada».
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, fue más directo sobre el riesgo que representó el entorno político: «En Colombia siempre supimos que un presidente era muy poderoso; lo que no sabíamos es que podía ser tan peligroso». Rendón destacó que millones de colombianos entendieron «que había quien amarrara al Leviatán», en referencia a los contrapesos institucionales que Penagos encarnó.
El expresidente de la Corte Suprema Aroldo Quiroz elogió «la prudencia y la tranquilidad» del registrador. María José Bernal, de Fenalco Antioquia, señaló que Penagos «entendió que estas eran las elecciones más importantes de la historia del país y decidió estar a la altura». Nicolás Posada, presidente del Comité Intergremial —que agrupa 35 gremios—, agradeció en nombre de todos «defender el sistema democrático que permite la alternancia pacífica del poder». Juliana Velásquez, de Proantioquia, fue enfática: «El registrador Penagos sin proponérselo salvó el futuro del país».
Penagos, por su parte, agradeció el homenaje y puso cifras al esfuerzo humano detrás del proceso: 850.000 jurados de votación, cerca de un millón de testigos electorales y jueces en comisiones de escrutinio. Informó también que durante la jornada fallecieron funcionarios: tres en un accidente de avioneta en Vichada, una mujer en una lancha en el Bajo Baudó y otra por infarto en el Valle. «Las elecciones en Colombia son bien gestionadas porque hay un compromiso ciudadano muy grande», afirmó.
Sin mencionar al presidente Petro por su nombre, el registrador respondió a las dudas que persisten en ciertos sectores: «Yo quiero pensar que es por desinformación, por desconocimiento o de pronto por mala fe. Porque como dijo Borges: 'Hay insensatos que se aferran al dulce sonido de su nombre'». Citó además que el jefe de la misión de la Unión Europea visitó entre 30 y 40 registradurías y expresó satisfacción con el trabajo del equipo. La participación de más de 26 millones de colombianos, concluyó Penagos, «da cuenta de que Colombia tiene una cultura democrática».
Desde Ágora Capital, el episodio ilustra algo que el capital entiende mejor que cualquier discurso: las reglas del juego importan más que quien ocupa el poder en un momento dado. Cuando el árbitro resiste la presión del Estado y protege la alternancia, la inversión y la libre empresa tienen horizonte. El homenaje del empresariado antioqueño no fue solo un gesto de gratitud; fue una señal de que Colombia tiene instituciones que, al menos esta vez, aguantaron.


