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El Brent cae hasta USD 83,77 y el WTI roza los USD 80 tras el giro diplomático de Trump con Irán

La cancelación de un ataque inminente y la reapertura de negociaciones con Teherán hundieron el crudo más de 5% en una sola rueda. La OPEP+ añadió presión con un aumento de producción de 188.000 barriles diarios.
Imagen ilustrativa
lunes 3 de agosto de 2026

El petróleo registró su peor jornada en semanas este lunes. El Brent del mar del Norte cerró en USD 83,77, una caída de entre 4,73% y 7,05% frente al cierre del viernes en USD 90,12. El WTI para entrega en septiembre perdió entre 5,11% y 5,8%, situándose en un rango de USD 79,75 a USD 80,34.

El detonante fue doble. Primero, el presidente Donald Trump canceló un ataque inminente contra Irán. Segundo, anunció la reanudación de negociaciones diplomáticas con Teherán. Trump afirmó que Estados Unidos estaba negociando «en este mismo momento» con la república islámica. Le ofreció una «última oportunidad» para firmar un «buen» acuerdo.

Desde Teherán, la respuesta fue de rechazo. Un portavoz de la diplomacia iraní sostuvo que el país «no está negociando con Estados Unidos en este momento». Las únicas conversaciones activas, según Irán, son con Omán. El tema: garantías para el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, vía por donde antes del conflicto transitaba el 20% del crudo mundial.

El mercado interpretó el giro como señal de alivio en el suministro. Robert Yawger, analista de Mizuho USA, señaló a la AFP que «el mercado parece apostar por un acuerdo marco similar al concluido el 17 de junio». Ese acuerdo previo había mejorado el transporte marítimo en la región. La reanudación de hostilidades en julio volvió a contraer el tráfico en Ormuz y elevó los riesgos en el mar Rojo.

No todos los analistas leyeron la caída como señal sólida. Ritterbusch and Associates la calificó de «otra reacción exagerada a los comentarios de Trump sobre la inminencia de un acuerdo». En una nota, la consultora energética agregó que Trump «continúa con un patrón de presionar ocasionalmente a la baja el mercado petrolero mediante sus declaraciones». El objetivo implícito: impedir un alza sostenida en el precio de la gasolina.

Joseph Dahrieh, director general de Tickmill, advirtió por su parte que «es probable que los precios del petróleo sigan ligados al ritmo del progreso diplomático y al estado del transporte marítimo en la región».

A la presión geopolítica se sumó una decisión de oferta. La OPEP+ aprobó el domingo un aumento de cuota de aproximadamente 188.000 barriles diarios a partir de septiembre. El efecto bajista fue inmediato.

Lectura editorial. El mercado ya votó: menos riesgo de guerra equivale a más oferta potencial y precios más bajos. Para los consumidores y las economías importadoras, la diplomacia tiene un valor directo en la bomba de gasolina. Para los países productores y sus presupuestos fiscales, cada dólar menos en el barril es un ajuste que alguien tendrá que absorber. La pregunta que queda abierta es si el patrón de anuncios y cancelaciones de Trump representa estrategia de negociación o volatilidad sin ancla. Capital busca reglas claras. En Ormuz, por ahora, no las hay.

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