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Dorilocos se vuelven negocio en Medellín: PepsiCo ya acompaña a 1.000 locales y busca crecer hasta 2030

Lo que nació en las calles de México ya se convirtió en una oportunidad comercial para barrios populares de Medellín. PepsiCo dice que ve «una oportunidad gigante» para capitalizar ese consumo y ampliar la presencia de Doritos.
domingo 11 de octubre de 2026

Los dorilocos, una preparación que mezcla una bolsa de Doritos con carnes, vegetales, salsas y guacamoles, pasaron de la tendencia en redes sociales a un negocio gastronómico con tracción en Medellín.

La expansión arrancó en barrios y comunas de la ciudad, donde pequeños comerciantes incorporaron el producto a sus menús. Después, PepsiCo identificó la oportunidad de aumentar el consumo de su marca y apoyar a los establecimientos que lo venden.

En el barrio 12 de Octubre, Santiago Gómez, fundador de El Paketón de Goguti, dijo que decidió probar la receta en casa en 2022, luego de ver videos de mexicanos preparando Dorilocos en TikTok. La aceptación lo llevó a abrir un negocio que hoy tiene dos puntos de venta: uno en ese barrio y otro en Aranjuez.

Su oferta va de preparaciones pequeñas entre $14.500 y $20.000, con carne, pollo, tocineta, chorizo y queso mozzarella, hasta una versión grande por $36.000, pensada para dos o tres personas. Gómez calcula que entre lunes y jueves vende entre 90 y 110 Dorilocos diarios, y que el flujo sube de viernes a domingo.

En San Javier, Pizzantino sumó Dorilocos a su carta. Daniel Ortiz, jefe de cocina del restaurante, explicó que la propuesta mezcla Doritos de inspiración mexicana con cortes de carne asociados a la cocina argentina y preparaciones locales. Dijo además que los productos preparados con Doritos representan alrededor del 70% de las órdenes del establecimiento, pese a que la pizza sigue siendo su especialidad.

Otra referencia es Tacos La 13, emprendimiento de Jenny Castañeda, quien estudió gastronomía y lleva 18 años en el sector. Su negocio está cerca del Cementerio Parroquial de La América y ofrece desde dorilocos hasta nachos, desgranados y bebidas como limonadas de coco y piña colada. Las versiones pequeñas cuestan $12.000 y las medianas $22.000.

La multinacional estadounidense PepsiCo, productora de Doritos, lleva dos años desarrollando un modelo para apoyar estos negocios. Hoy acompaña a alrededor de 1.000 establecimientos activos y mantiene identificada una base de casi 10.000 negocios interesados en incorporarse.

Ese apoyo incluye recetarios, capacitación y herramientas para definir precios y aumentar la visibilidad de los puntos de venta. La empresa también comercializa Doritos Locos directamente mediante carros o food trucks en festivales, conciertos y ferias, con entre uno y tres puntos móviles por evento, según la asistencia prevista.

PepsiCo busca además ampliar la presencia del producto en tiendas, restaurantes, supermercados y plataformas de comercio electrónico como Rappi. También explora alianzas con cadenas de restaurantes y cafeterías de supermercados.

La apuesta no es menor: la compañía proyecta mantener el plan de crecimiento durante los próximos años, con inversiones hasta 2030. Como dijo Juliana Borrero, directora de marketing de PepsiCo, «vimos una oportunidad gigante de cómo justamente capitalizar esos Doritos locos para incrementar el consumo de los Doritos».

El caso muestra cómo una idea nacida en la calle puede convertirse en capitalización comercial para emprendedores y para una gran empresa. Para los negocios pequeños, el atractivo está en el flujo de clientes y en márgenes que se amplían con una receta flexible. Para PepsiCo, el valor está en convertir un producto de nicho en una plataforma más amplia de venta.

También deja una señal clara sobre la libre empresa: cuando la demanda existe y el formato gusta, el mercado encuentra caminos para crecer sin necesidad de aparatos estatales ni intermediación innecesaria. Los números primero: el consumidor vota con su bolsillo, y la oportunidad termina premiando a quien se adapta más rápido.

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