Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNlunes 14 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Economía global

Deuda pública de Panamá sube $9,714.8 millones en dos años de Mulino y ya supera los $61,500 millones

El saldo cerró junio de 2026 en $61,526.8 millones, un 18.75% más que al inicio del gobierno actual. El propio ministro Chapman admite que el endeudamiento seguirá creciendo.
Imagen ilustrativa
miércoles 22 de julio de 2026

La deuda pública de Panamá cerró junio de 2026 en $61,526.8 millones, según el reporte mensual del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Frente a mayo, el saldo bajó $344.8 millones —un 0.6%—, pero la tendencia de fondo apunta en una sola dirección.

En doce meses la deuda creció $5,229.2 millones, equivalente a 9.3%. Y desde que José Raúl Mulino asumió la presidencia en julio de 2024, el incremento acumulado llega a $9,714.8 millones, un 18.75% sobre los $51,812 millones que heredó del gobierno de Nito Cortizo.

La estructura del pasivo muestra que los Bonos Globales concentran el grueso del endeudamiento: $31,096.7 millones, el 50.5% del total. Le siguen los préstamos con organismos multilaterales ($9,825.1 millones, 16%) y la banca comercial ($9,692.4 millones, 15.8%). En el mercado interno, los Bonos del Tesoro suman $3,864.2 millones, las Letras del Tesoro $2,683.2 millones y las Notas del Tesoro $2,628.7 millones.

En junio, el único desembolso registrado fueron $180.5 millones en Letras del Tesoro. Las amortizaciones incluyeron $120.9 millones en Letras del Tesoro, $98.8 millones a organismos multilaterales, $5.1 millones de deuda bilateral y $6.2 millones con banca comercial externa. Una variación cambiaria de $294.3 millones completó la reducción mensual del saldo.

El ministro Felipe Chapman reconoció el 1 de julio, ante la Asamblea Nacional, que la deuda «seguirá aumentando, pero cada año menos». Justificó el ritmo actual señalando que frenarlo habría implicado «despedir a decenas de miles de personas del sector público y cortar subsidios» de electricidad, combustible y transporte público.

El economista Carlos Araúz advirtió, según la fuente, que «la deuda va a seguir subiendo» y que sin cambios estructurales será difícil contener su crecimiento. Araúz señaló que el país requiere «una reconfiguración de pasivos y activos» y una reforma tributaria y fiscal «profunda e integral». Insistió en que el control pasa por «austeridad, control de gastos y rendición de cuentas», y planteó que el presupuesto 2027 debe contener el gasto administrativo mientras acelera la inversión productiva.

En materia de señales de mercado, los rendimientos de los títulos panameños aumentaron en promedio 5 puntos básicos frente a mayo en los instrumentos internacionales, y 6 puntos básicos en los locales. Los precios cayeron en ambos segmentos. Los bonos panameños continúan cotizando por encima de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, reflejo de la prima de riesgo soberano que el mercado exige al país.

Lectura de Ágora Capital. Los números son elocuentes: dos años de gobierno Mulino, casi diez mil millones de dólares adicionales en el balance del Estado. La estrategia de «desacelerar sin frenar» puede ser políticamente comprensible, pero tiene un precio financiero concreto: rendimientos en alza, prima de riesgo persistente y un servicio de deuda que compite con cada peso destinado a inversión productiva. Panamá tiene activos reales —el Canal, la posición logística, el centro bancario— para sostener la narrativa de solvencia. Pero el capital busca reglas claras y trayectorias fiscales creíbles. Si el presupuesto 2027 no muestra contención real del gasto corriente, el mercado ajustará la prima antes de que lo haga el gobierno.

Más de Economía global