El sector eléctrico colombiano acumula tensiones que podrían trasladarse directamente a las facturas de los usuarios. José Manzur, presidente de Asocodis, alertó que la deuda del Gobierno nacional y otros entes con el sector asciende a cerca de 7 billones de pesos, mientras el país se prepara para un fenómeno de El Niño que el propio dirigente calificó como «superfuerte» y posiblemente «el más severo de la historia».
La deuda tiene varios componentes. Según Manzur, hay 900.000 millones de pesos en subsidios no pagados, 1,9 billones correspondientes a saldos de la opción tarifaria heredada de la pandemia, 1,5 billones en deudas de usuarios oficiales territoriales y cerca de 2,7 billones asociados a la empresa intervenida Aire.
«Necesitamos un apoyo fundamental por parte del Gobierno nacional... si no vamos a tener grandes dificultades», afirmó Manzur, según información publicada por Blu Radio. El directivo subrayó que una parte de esos recursos es clave para que los generadores térmicos puedan comprar combustible y respaldar el suministro cuando los embalses estén bajo presión.
El riesgo climático agrava el financiero. Una sequía intensa reduce la generación hidroeléctrica y aumenta la dependencia de plantas térmicas, que operan con costos más altos. El sistema llega a ese escenario con estrechez entre oferta y demanda: varios proyectos de generación y transmisión no han entrado en operación en los tiempos previstos, debido a retrasos en consultas previas y dificultades de seguridad.
En algunas regiones ya se registran cortes menores o demanda no atendida. La región Caribe concentra parte de esas presiones, donde las altas temperaturas elevan el consumo y las redes saturadas limitan la respuesta. «En algunas regiones del país se está viendo afectado eso... básicamente por limitaciones en la red y los altos consumos que se están dando», explicó el dirigente gremial.
Aunque Manzur reconoció que las tarifas han mostrado tendencia decreciente en los últimos dos años, advirtió que esa dinámica podría cambiar. El caso de Aire ilustra el riesgo: su exposición a bolsa llegaría al 70 % en enero, lo que significa que una parte importante de su energía debería comprarse en un mercado más sensible a las condiciones de oferta y disponibilidad. «Lo preocupante en este momento, en estos próximos meses, es que la tarifa, lamentablemente se va a afectar», advirtió.
Asocodis pide al Gobierno atender las deudas pendientes para aliviar la caja de las empresas y llama a los usuarios a ahorrar energía para reducir la presión sobre el sistema.
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Lo que describe Asocodis no es un problema técnico menor: es la consecuencia directa de un Estado que acumuló obligaciones con el sector eléctrico sin garantizar su financiamiento. Cuando el aparato público no paga sus deudas, la carga termina en las facturas de los ciudadanos y en la capacidad de inversión de las empresas. Capital busca reglas claras y flujo de caja predecible; ninguna de las dos condiciones está garantizada hoy en el mercado eléctrico colombiano.


