Los números primero. Según el boletín 358 de XM, para 2026 se esperaba el ingreso de 4.475 MW de nueva generación al sistema eléctrico colombiano. Solo entraron 1.005 MW, un retraso del 77,5% frente a lo previsto. Ese faltante, no el clima, es el dato que explica la urgencia del anuncio presidencial.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció el Plan Energía YA, una estrategia aprobada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para anticiparse al fenómeno de El Niño, cuya incidencia fuerte se espera entre octubre y diciembre. «Con el Plan Energía YA nos anticipamos a El Niño para proteger el suministro de energía de los colombianos», afirmó el mandatario.
La medida central opera sobre incentivos de consumo: los usuarios que reduzcan su gasto eléctrico mensual en más de 10% frente a su meta individual recibirán un beneficio en la factura; quienes la superen en más de 10% pagarán un cobro adicional. Los municipios afectados por el terremoto quedan exentos. El esquema, vigente desde el 1 de septiembre, traslada al bolsillo del usuario la señal de escasez que el propio sistema no logró resolver con inversión oportuna.
La segunda pata del plan refuerza la generación térmica para aliviar la presión sobre los embalses. XM calcula que el sistema necesita elevar esa generación a entre 95 y 100 GWh diarios, frente a los 63 GWh/día que venía entregando el parque térmico, lo que exigiría unos 484 giga BTU diarios de gas natural y 34.039 barriles diarios de combustibles líquidos.
El panorama hídrico es exigente: los aportes de los ríos en agosto de 2026 promediaron 71,53% de la media histórica, y el sistema acumula 4.397 GWh menos de agua que en El Niño de 2015-2016, equivalentes a 18 días de demanda nacional. Los embalses, que iniciaron septiembre en 79,92%, podrían descender hasta un crítico 15,7% para el segundo trimestre de 2027 en un escenario de hidrología severa, según XM.
La demanda, mientras tanto, no espera: creció 4,13% frente al año anterior y se proyecta un pico de 264,17 GWh/día para el verano 2026-2027, con una demanda horaria límite de 12.832 MW. En el Caribe ya se ejecutaron 314 instrucciones de desconexión de carga y la región acumuló 23,42 GWh de demanda no atendida. En Bogotá y Meta, la indisponibilidad de centrales hidroeléctricas como Chivor agrava el cuadro.
El mercado ya votó: el Cargo por Confiabilidad, señala la CREG, sigue siendo el instrumento central para garantizar suministro en momentos críticos, lo que confirma que la solución de fondo no es administrar el consumo sino destrabar la inversión en generación firme. Un retraso del 77,5% en los proyectos previstos no se corrige con tarifas punitivas al usuario final, sino con reglas de permisos y contratos que permitan a los generadores cumplir los plazos comprometidos.
El plan anunciado gana tiempo, no resuelve la causa. Capital busca reglas claras para construir la planta que falta; mientras eso no ocurra, el ahorro forzado seguirá siendo el sustituto de la inversión que el sistema colombiano necesitaba tener lista antes de que llegara El Niño.


