Colombia enfrenta un mayor costo de deuda. La tasa a un año llegó a 12,79% y los TES a 10 años alcanzaron 13,2%, según los datos citados por Diego Montañez-Herrera y el Ministerio de Hacienda.
La señal preocupa porque se trata de financiación de corto plazo. Montañez-Herrera advirtió que esos títulos vencen en 364 días y que, al llegar ese momento, el Gobierno deberá pagarlos o refinanciarlos bajo las condiciones que existan entonces.
El economista también señaló en su cuenta de X que Colombia comienza a parecerse en un aspecto a Francia, Italia y Portugal, aunque por una razón negativa: el incremento del costo de su deuda pública. A la vez, el FMI advirtió sobre déficits fiscales excesivos, niveles récord de deuda pública y altos costos del servicio de la deuda.
La presión no se limita al tramo nominal. Al 2 de octubre, el CDS a cinco años llegó a 172,6 puntos básicos, por encima de Brasil, México, Perú y Chile. Además, los TES UVR también mostraron deterioro: la tasa real de los títulos a 10 años llegó a 6,89%, frente a niveles cercanos a 5,93% hace menos de dos meses, de acuerdo con datos del Banco de la República.
En comparación regional, el rendimiento de la deuda soberana a 10 años de Colombia superó al de Brasil. La comparación al inicio de octubre dejó a Colombia en 13,2%, frente a 12,9% de Brasil, 9,5% de México, 6,1% de Chile y 5,9% de Perú.
Los números primero. Cuando una economía paga más para financiarse, el dinero de los contribuyentes termina capturado por intereses más altos y no por inversión productiva. Eso reduce el espacio fiscal y obliga a priorizar con mayor rigor.
El mercado ya votó. La demora en los planes de austeridad y sostenibilidad fiscal no baja el problema; lo agrava. Si el Estado quiere recuperar credibilidad, necesita reglas claras y una trayectoria fiscal que detenga el aumento del costo de la deuda.