Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNlunes 14 de septiembre de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Economía global

Colombia creció 4,1% en mayo pero el motor fue el gasto público, no la inversión

El ISE del Dane superó las expectativas del mercado, que proyectaban 2,9%, pero industria, construcción y minería apenas avanzaron. Los gremios advierten que el modelo es insostenible.
Imagen ilustrativa
miércoles 22 de julio de 2026

La economía colombiana creció 4,1% anual en mayo de 2026, según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El dato superó la proyección del mercado, que anticipaba una variación cercana al 2,9%, y también estuvo por encima del 3,2% registrado en abril.

El número, sin embargo, tiene trampa. Las actividades terciarias —administración pública, salud, educación y entretenimiento— crecieron 10,5% y aportaron por sí solas 2,75 puntos porcentuales de la variación total. Sin ese bloque, el resultado luce considerablemente más modesto.

Los sectores que generan valor productivo de largo plazo contaron otra historia. Las actividades primarias —agricultura y minería— crecieron apenas 0,7%. Las secundarias —industria manufacturera y construcción— avanzaron 0,5%. En el acumulado enero-mayo, las actividades primarias registraron una contracción de -1,1%, mientras las secundarias mostraron una expansión de apenas 0,7%.

En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el ISE marcó un crecimiento de 2,8% frente al mismo periodo de 2025. Las actividades terciarias acumularon 4,3%, impulsadas por un alza de 6,9% en administración pública y servicios sociales.

El análisis de Credicorp atribuye el dinamismo a mayores salarios reales, desempleo históricamente bajo, remesas récord, transferencias estatales, expansión del crédito de consumo y gasto público sostenido. Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá añadió que la ejecución presupuestal del Gobierno Nacional alcanzó sus niveles más altos de la administración actual en la recta final del mandato y en medio del calendario electoral.

Un factor puntual también infló las cifras de servicios: la Copa Mundial de la FIFA 2026 llevó a que la liga colombiana de fútbol terminara anticipadamente su calendario, generando mayor movimiento en entretenimiento y apuestas deportivas durante la primera mitad del año.

Los gremios empresariales no ocultaron su preocupación. La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) señaló que «el dinamismo está siendo impulsado por el gasto público y por el consumo, lo que plantea desafíos para sostener el crecimiento en el mediano y largo plazo». Su presidente, Bruce Mac Master, fue directo: «Preocupa cada vez más la creciente dependencia del crecimiento económico de sectores como la administración pública». Desde la Cámara Colombo Americana, su presidenta María Claudia Lacouture sostuvo que «Colombia no puede depender de un solo motor» y que el reto es pasar «del crecimiento impulsado por servicios y gasto a una expansión basada en inversión, producción, exportaciones y empleo formal».

Desde Ágora Capital, el diagnóstico es claro: un crecimiento financiado con gasto estatal en la recta final de un mandato electoral no es una señal de fortaleza estructural; es una factura diferida que pagará el contribuyente. Cuando el aparato público es el principal motor del ISE y la industria, la minería y la construcción apenas se mueven, el capital privado está enviando una señal inequívoca de desconfianza en las reglas del juego. Colombia necesita inversión, no presupuesto. El mercado ya votó.

Más de Economía global