El Ministerio de Hacienda de Chile formalizó las modificaciones a la llamada megarreforma tributaria, que comenzaron a revisarse en la Comisión de Hacienda del Senado. Tres ejes concentran los cambios: la tasa del impuesto de primera categoría, el régimen de invariabilidad y el crédito al empleo.
Tasa corporativa: del 27% al 22%
La propuesta original contemplaba reducir el impuesto a las empresas del 27% al 23%. Tras las negociaciones, la cifra final quedó en 22%. Un punto porcentual de diferencia que, a escala de la base imponible chilena, representa flujo real para la inversión privada.
Invariabilidad por tramos, con sobrecosto
El proyecto original ofrecía 25 años de invariabilidad para inversiones superiores a US$ 50 millones. El acuerdo con el PPD reemplazó ese esquema por tres tramos:
- 10 años para inversiones de US$ 50 millones a menos de US$ 100 millones. - 15 años para inversiones de US$ 100 millones a menos de US$ 350 millones. - 20 años para inversiones iguales o superiores a US$ 350 millones.
El ajuste incluye un costo adicional no previsto en el proyecto original: una sobretasa de 1,5% sobre el impuesto corporativo para quienes accedan al régimen. Es decir, la certeza jurídica tiene ahora un precio explícito en la estructura fiscal.
Crédito al empleo: foco en la economía del conocimiento
El crédito al empleo se reestructura y se dirige exclusivamente a trabajadores vinculados a servicios basados en el conocimiento que califiquen como exportación ante el Servicio Nacional de Aduanas. Los servicios deben prestarse total o parcialmente en Chile, para uso en el extranjero, y no pueden ser aquellos que no sean susceptibles de entregarse a distancia por medios digitales o electrónicos.
El crédito es del 15% sobre las remuneraciones imponibles del trabajador afectado, con un tope de 75 Unidades Tributarias Mensuales por trabajador al año. Las empresas con casa matriz o sucursales fuera de la Región Metropolitana, o en comunas rurales de esa región, acceden a 5 puntos porcentuales adicionales.
El Ministerio de Hacienda administrará un catálogo anual de servicios elegibles, con consulta pública de 15 días hábiles para que los contribuyentes propongan inclusiones.
Lectura de Ágora Capital
La dirección es correcta: una tasa corporativa de 22% mejora la posición competitiva de Chile frente a economías que compiten por el mismo capital regional. El problema está en los matices. La sobretasa de 1,5% para acceder a la invariabilidad introduce un peaje burocrático que encarece la certeza jurídica precisamente cuando el capital más la necesita. Y el acortamiento del plazo máximo de 25 a 20 años reduce el horizonte de planificación para los proyectos de mayor escala.
Capital busca reglas claras, no reglas más baratas que ayer pero más caras que lo prometido. La reforma avanza, pero cada concesión negociada al interior del Congreso recorta un milímetro de la señal que Chile necesita enviar a los mercados: que el Estado chileno entiende que la inversión es voluntaria.


