El precio de la nafta súper en América Latina y el Caribe puede variar hasta 60 veces entre el valor más bajo y el más alto de la región. Eso surge de un estudio de Global Petrol Prices que tomó como referencia los valores vigentes al 27 de julio y analizó 30 países.
Venezuela encabeza el ranking con el litro más barato: USD 0,035, lo que equivale a USD 1,75 para llenar un tanque de 50 litros. Ese precio corresponde a la nafta subsidiada que recibe la mayoría de los venezolanos. El mismo país también comercializa una variante a precio internacional (USD 0,50 el litro) y una premium (USD 1 el litro). Bolivia ocupa el segundo lugar con un litro a USD 0,611 y Ecuador el tercero a USD 0,863.
Brasil aparece en el décimo puesto con un litro a USD 1,282 y un tanque completo a USD 64,1. Argentina se ubica ocho posiciones más abajo, en el puesto 18, con un litro a USD 1,424 y un tanque de 50 litros que asciende a USD 71,2, unos $108.224 en pesos. La diferencia entre ambos países ronda los USD 7 por tanque, equivalente a algo más de $10.000 al tipo de cambio oficial utilizado en el relevamiento ($1.520 por dólar).
Más arriba en la tabla, Chile aparece en el puesto 22 con un litro a USD 1,573 y Cuba en el 27 con un litro a USD 1,95. Uruguay cierra el ranking como el país con la nafta más cara de la región: USD 2,205 el litro, lo que implica un tanque completo a USD 110,25. Llenar el depósito en Montevideo cuesta $59.356 más que en Argentina, según la conversión de la fuente.
Detrás de esas diferencias hay estructuras muy distintas: subsidios estatales en Venezuela y Bolivia, niveles de producción petrolera propios y cargas impositivas que varían de país en país. La comparación está expresada en dólares y no incorpora diferencias de poder adquisitivo.
Sobre los precios internacionales, la fuente señala que el crudo atravesó meses de fuerte volatilidad en la primera mitad del año por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, intensificado a partir del 28 de febrero. El Brent superó los USD 115 el barril en marzo; a mediados de ese mes los precios retrocedieron más de un 5%, pero a fines del mismo mes nuevos ataques con misiles y drones contra Israel volvieron a empujar al Brent por encima de los USD 115 y al WTI por arriba de los USD 100. El último salto registrado ocurrió el 13 de julio, cuando Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre los puertos iraníes ubicados en el estrecho de Ormuz y anunció una tasa del 20% sobre la carga transportada por los buques que atraviesen esa ruta; la medida fue luego desestimada y el Brent llegó a cotizar cerca de los USD 83 el barril en ese contexto de incertidumbre.
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado, lo que convierte cualquier tensión en esa vía en un multiplicador de costos para toda la cadena de combustibles en la región.
Lectura editorial. El ranking confirma una verdad incómoda para quienes defienden los subsidios energéticos como política social: Venezuela ofrece el litro más barato del continente a costa de un sistema de precios diferenciados sostenido por el Estado, mientras que los países con estructuras más cercanas al mercado —Uruguay, Chile, Barbados— trasladan al consumidor el costo real del insumo. Argentina, en el puesto 18, refleja una posición intermedia que combina carga impositiva y precios aún por debajo del promedio regional alto. La pregunta relevante para el contribuyente argentino no es solo cuánto cuesta el litro, sino cuánto de ese precio financia producción eficiente y cuánto sostiene un aparato de regulación que distorsiona señales de inversión en el sector energético.


