Un tribunal federal de California extendió este jueves hasta el 17 de agosto el bloqueo cautelar sobre la fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery, una operación valorada en 110.000 millones de dólares.
La jueza federal Araceli Martínez-Olguín dictaminó la prórroga para que las partes ajusten el calendario procesal. La medida llega un día después de que Paramount Skydance solicitara una audiencia probatoria, calificando la demanda de los fiscales estatales como una «medida drástica» que privaba a la compañía de una vista justa.
Doce estados y un sindicato contra la operación
La acción judicial está encabezada por California y Nueva York, junto a otros diez estados. El argumento central: la fusión viola la legislación federal antimonopolio de 1914 al eliminar competencia directa en Hollywood. Según el libelo acusatorio, la entidad resultante controlaría aproximadamente el 27 % del mercado de distribución cinematográfica y más del 30 % del segmento de grandes estrenos taquilleros, además de consolidar una posición dominante en televisión de pago.
El miércoles se sumó el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA), que representa a cerca de 20.000 profesionales del sector. El gremio solicitó formalmente una medida cautelar preliminar, advirtiendo que la concentración corporativa provocará despidos masivos, reducción de salarios y recorte de oportunidades laborales en la industria audiovisual.
Europa aprobó; Washington resiste
El contraste regulatorio es significativo. Este mismo mes, la Comisión Europea dio el visto bueno a la operación, condicionado a compromisos para preservar la competencia en la distribución de contenidos dentro del Espacio Económico Europeo. El bloqueo, por ahora, es un fenómeno exclusivamente estadounidense.
Lectura editorial
La fusión entre dos gigantes del entretenimiento es exactamente el tipo de consolidación que los mercados de capitales premian cuando hay racionalización de costos, economías de escala y capacidad de competir con plataformas globales como Netflix o Amazon. El capital ya había descontado ese escenario.
Lo que el tribunal de California pone sobre la mesa es una pregunta más antigua: si el aparato estatal —en este caso, doce fiscales generales y un sindicato con 20.000 afiliados— puede bloquear indefinidamente una transacción privada aprobada por reguladores de otras jurisdicciones. La audiencia probatoria que Paramount Skydance busca es la oportunidad de que los hechos, y no la presión política, determinen el resultado. Hasta el 17 de agosto, el reloj corre en contra de la operación.


