El empleo registrado en la industria manufacturera cayó 5,2% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo período de 2024. En ese lapso, se perdieron 66.262 puestos de trabajo en todo el país.
Solo tres provincias lograron aumentar la cantidad de trabajadores del sector: Santa Cruz, Neuquén y Río Negro. Según un informe de Politikon Chaco, esos distritos subieron 11,8%, 9,2% y 7,8%, respectivamente, y en conjunto sumaron 2.841 empleos industriales en dos años.
El resto del mapa mostró retrocesos. Formosa (-1,1%), San Juan (-1,2%) y Entre Ríos (-2,6%) tuvieron las bajas más moderadas. En el otro extremo, La Rioja lideró las caídas relativas con -15%, seguida por La Pampa (-12,8%), San Luis (-11,3%) y Misiones (-10,1%).
En términos absolutos, los partidos del Gran Buenos Aires encabezaron la destrucción de empleo industrial, con 25.623 puestos menos. Le siguieron la Ciudad de Buenos Aires, con una baja de 8.617 empleos, y el resto de la provincia de Buenos Aires, con 8.064 menos. Santa Fe y Córdoba completaron el grupo de mayores retrocesos, con 5.369 y 5.018 puestos menos, respectivamente.
La pérdida no fue homogénea. En Santa Cruz, el avance se explicó casi por completo por la elaboración de alimentos, que sumó 448 puestos de trabajo. También aportó maquinaria y equipo, con 74 empleos adicionales.
En Neuquén, maquinaria y equipo agregó 622 puestos y otros minerales no metálicos, 295. En Río Negro, la elaboración de alimentos aportó 1.360 nuevos puestos y otros minerales no metálicos sumó 94.
Del lado opuesto, los alimentos tuvieron un peso fuerte en Misiones y La Pampa. En Misiones, la rama perdió 1.511 puestos, equivalentes al 66% de la caída industrial provincial. En La Pampa, la baja fue de 661 empleos y explicó el 91% del retroceso total del sector.
La contracción industrial también fue más intensa que la del empleo total. Mientras la industria perdió 5,2% de sus puestos registrados, el empleo general retrocedió 2,2%. La diferencia fue de tres puntos porcentuales.
Ese desbalance aparece en 17 de las 25 jurisdicciones analizadas. La Rioja mostró la brecha más amplia: el empleo industrial cayó 15% y el total provincial, 5,4%. Le siguieron La Pampa, con una diferencia de 8,5 puntos, y Jujuy, con 7 puntos.
Los números primero. Cuando el empleo fabril cae más que el promedio general, el problema no es solo laboral: es de productividad, de reglas y de clima de inversión. El mercado ya votó con menos puestos y menos margen para sostener la cadena industrial.
Capital busca reglas claras. Si 22 jurisdicciones retroceden y apenas tres logran crecer, el mensaje para el sector privado es simple: donde hay previsibilidad, la actividad resiste; donde manda la incertidumbre, el empleo se achica.


