El Banco Central de la República Argentina publicó este viernes 9 de octubre los porcentajes de ganancias que ofrece cada banco para quienes deseen constituir un plazo fijo en pesos a 30 días. La entidad, que preside Santiago Bausili y determina la política monetaria nacional, exhibe una tabla comparativa para que cada cliente pueda corroborar cuál es la tasa más conveniente, según el caso.
Según el apartado específico de plazos fijos del BCRA, la tabla está conformada por los diez bancos con mayor volumen de depósitos e incluye también aquellos bancos que informaron la tasa ofrecida a no clientes. De esa manera, el cliente del banco que ofrece la mejor propuesta puede utilizar el servicio de home banking para constituir su plazo fijo. Si no es cliente, puede acceder al enlace del banco elegido para solicitarlo en su sitio web.
El organismo aclara que la constitución de este tipo de herramienta de inversión es «sin costo para las personas usuarias, sin papeleo ni otros trámites». Para los ahorristas, la información oficial sigue siendo una referencia concreta para comparar el retorno y evitar decisiones a ciegas en un mercado donde la tasa quedó librada a cada entidad.
Vale recordar que el BCRA dispuso en 2024 la desregulación de las tasas mínimas de interés para los depósitos fijos en pesos. Desde entonces, el porcentaje de ganancias que obtiene el cliente queda a criterio de cada banco.
En la práctica, eso traslada la competencia al sistema financiero y deja al ahorrista frente a una oferta más dispersa. Los números primero: cuando el regulador retira el piso, la señal del mercado gana peso y cada entidad debe justificar su propuesta con tasas más atractivas o resignar captación de depósitos.
También hay una lectura de fondo para la economía real. Capital busca reglas claras. Si el ahorro en pesos depende de decisiones bancarias más que de una tasa mínima administrada, la transparencia comparativa se vuelve clave para que el dinero de los depositantes encuentre mejor rendimiento sin fricción burocrática. Eso ordena incentivos y premia a las entidades que compiten por margen y volumen, no a las que descansan en la inercia regulatoria.


