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Panamá recorta tránsitos del Canal a 32 diarios ante la amenaza de un «súper Niño»

La administradora entrante, Ilya Espino de Marotta, advierte que el embalse de río Indio «no puede esperar» y recuerda que la sequía de 2023 costó cerca de $900 millones a la vía interoceánica.
Imagen ilustrativa
sábado 5 de septiembre de 2026

«El embalse de río Indio no puede esperar», afirmó Ilya Espino de Marotta, administradora entrante de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), ante banqueros e inversionistas reunidos en la XI Cumbre Financiera Internacional en la capital panameña. Espino de Marotta asumirá el cargo el próximo lunes 7 de septiembre.

La funcionaria entrante advirtió que el Canal enfrenta un «súper Niño» que provocará menores lluvias en las cuencas que alimentan la vía entre septiembre de 2026 y el verano de 2027, período que se extiende hasta abril y mayo. Para llegar a ese verano con los lagos en un nivel «razonablemente óptimo», la ACP adelantó restricciones: reducción progresiva del calado desde julio y, a partir de este viernes 4 de septiembre, una disminución de dos tránsitos diarios —de 36 a 34—, que caerán a 32 desde el 15 de septiembre.

«El cambio climático no es un problema solo de Panamá, sino de todo el mundo», señaló. Según explicó, incluso con medidas internas para reducir el desperdicio de agua, el embalse de río Indio es indispensable: dará seguridad hídrica por unos 50 años y permitirá acumular agua suficiente para entre 10 y 15 esclusajes diarios adicionales. La compensación ambiental y el reasentamiento asociados al proyecto se estiman en aproximadamente $400 millones.

Espino de Marotta recordó que 2023 fue el tercer año más seco en la historia del Canal, lo que forzó una reducción de entre 36 y 38 tránsitos diarios a solo 24. Según su recuento, en ese episodio dejaron de cruzar unos 1,700 buques y el impacto se estimó en cerca de $900 millones. Justificó la medida: de los lagos del Canal se abastece de agua a más de 2 millones de personas.

La restricción de tránsitos ha disparado los precios que las navieras pagan en las subastas para cruzar antes. La administradora entrante citó el caso de un tanquero surcoreano que pagó $5.3 millones por cruzar el 1 de septiembre. «El mercado dicta cuánto paga. Esos $5.3 millones fueron la necesidad de ese cliente de pasar en una fecha específica», dijo. La ACP realiza tres subastas diarias —dos en esclusas panamax y una en las neopanamax del Canal ampliado—, con precios base de $100,000 para las neopanamax, $15,000 para panamax regular y $55,000 para súper panamax.

Más allá del embalse, la funcionaria entrante presentó a los inversionistas un portafolio que incluye dos puertos en licitación —en Corozal y en isla Telfers—, un corredor logístico y un gasoducto. Sobre el negocio principal, señaló: «Hubo un ingreso de unos 6 mil millones de dólares, lo que se estima para este año fiscal».

El mensaje a los banqueros es directo: el agua, no la demanda, es la variable que limita hoy la capacidad del Canal, y esa escasez ya tiene precio de mercado. Cuando el recurso escasea, son las navieras —y en última instancia el comercio global— quienes terminan pagando la prima, mientras el embalse de río Indio se perfila como la única salida estructural a un problema que el cambio climático solo agravará.

Para los inversionistas, la señal es que la ACP prioriza la seguridad hídrica sobre el volumen de tránsitos, una apuesta que exige capital de largo plazo pero que, de concretarse, blindaría por medio siglo el activo más estratégico de Panamá.

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